Industria fílmica británica está limitada de público: Stephen Frears

Además de los altos presupuestos, la industria hollywoodense cuenta por naturaleza con más público y en Inglaterra, como en otros países, el público es muy limitado, todo está muy restringido, consideró Stephen Frears, considerado uno de los mejores directores británicos.

Frears, quien esta tarde ofrecerá una Master Class en el marco de la 13 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), sostuvo que en su país todos quieren ver más películas como "El agente 007", por lo que las producciones pequeñas tienen que redoblar su lucha para ser vistas.

"Si eres 'James Bond' es maravilloso, si no es muy difícil que pueda salir tu película de Inglaterra", agregó Frears, quien lo mismo se ha desarrollado en la industria de Hollywood que en la británica, dirigiendo a actores como Tim Roth y Judi Dench, así como Meryl Streep y Hugh Grant, protagonistas de "Florence", película que tendrá su estreno comercial en la primavera de 2016.

Aunque afirmó que la situación del cine es cada vez peor ante el avasallamiento de Hollywood, señaló con gran emoción que él seguirá haciéndolo porque no podría realizar otra cosa, "que sea el público el que decida qué quiere ver".

Sobre la irrupción tecnológica en el Séptimo Arte, mostró una actitud parcial en torno a que hoy en día cualquiera puede utilizar un cámara y hacer cine, toda vez que dijo, "al final puede ser bueno o malo, depende de lo que hagas con eso.

Como parte de las actividades que tiene programadas dentro del FICM, Frears presentó por primera vez en México "The program", cinta que da cuenta de cómo un periodista irlandés de deportes busca pruebas que expongan que las victorias de Lance Armstrong son gracias al uso de sustancias prohibidas.

Al respecto, indicó que para hacerla se valió de dos libros, que se trató de un proceso complicado, y que tomó como punto de partida a un periodista "porque son una porquería".

Después de "The program", Frears presentará "Florence", la historia de una heredera de Nueva York que sueña con convertirse en cantante de ópera, pese a que no puede cantar.