Presidenta chilena expone proceso constituyente a exmandatarios

La presidenta chilena Michelle Bachelet expuso hoy a los exmandatarios Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera el proceso constituyente que impulsa su gobierno para cambiar la Constitución creada en la dictadura de Augusto Pinochet.

La cita, de casi dos horas, se realizó en el presidencial Palacio de La Moneda y tuvo por objetivo analizar con los exgobernantes el cronograma anunciado el pasado martes que llevará, en unos años, a tener una nueva Carta Magna.

En un acto previo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Bachelet explicó que su meta es generar condiciones para que todos puedan y quieran participar, "porque esto no es un proyecto que le pertenezca a un sector político o a un gobierno".

Frei (1994-2000) dijo tras la cita con Bachelet que "nadie en Chile está contra un proceso de reforma constitucional" y recordó que él fue autor de un proyecto de ley sobre la materia, que estuvo en el Congreso entre 2006 y 2009 y que pondrá a disposición del gobierno.

Calificó como "interesante" la propuesta del Poder Ejecutivo respecto a "escuchar e incluir la participación" de los ciudadanos en torno a una nueva Constitución que cambie la actual, la que fue creada en 1980, en plena dictadura (1973-1990).

"Estamos dispuestos a colaborar, a ayudar y por eso creemos que ya esta Constitución es una camisa de fuerza que no sirve para el Chile de hoy", enfatizó Frei, tras lo cual dijo ser contrario a una Asamblea Constituyente.

Lagos (2000-2006) recordó por su parte que en 2005, durante su gobierno, se modificaron varios puntos de la Constitución vigente y enfatizó que gracias a esos cambios "es posible iniciar el debate de hoy, que es actualizar y poner al día un cuerpo constitucional".

Dijo que debería impedirse una carta constitucional ideológicamente sesgada, que impide a una mayoría aplicar sus puntos de vista cuando es elegida como tal.

Pero también "me parece que tenemos que tener una Constitución que no sea ideológicamente sesgada en la otra dirección", apuntó.

Piñera (2010-2014) se dijo partidario de "una reforma constitucional participativa, consensuada e institucional que permita perfeccionar y no desmantelar la Constitución que hoy tenemos".

"Una vez aprobada por el Congreso, y después de un plebiscito ciudadano que permita darle legitimidad en su aprobación, debería constituirse en un marco que nos dé estabilidad, confianza y certezas", explicó.

Criticó el hecho que la propuesta del gobierno de Bachelet abra "un largo e incierto proceso de discusión sobre la Constitución que se va a extender por muchos años, y que va a coincidir con las elecciones presidenciales, parlamentarias y presidenciales".

Anunció que propondrá al conglomerado opositor "Vamos Chile" que presente un proyecto de reforma constitucional "con contenidos claros y concretos, que permita en forma participativa y consensuada poder aprobar una nueva Constitución".