Primer ministro japonés envía ofrenda a polémico santuario

El primer ministro japonés Shinzo Abe envió hoy una ofrenda ritual al polémico santuario Yasukuni, que honra a los caídos en combate por Japón, que ha sido una fuente de fricciones diplomáticas entre Tokio y varios de sus vecinos asiáticos.

Abe, quien planea una reunión cumbre con los líderes de China y Corea del Sur, a celebrarse a principios de noviembre en Seúl, se abstuvo de visitar el santuario, al inició del festival anual de otoño, pero envió la ofrenda.

El lugar honra a millones de soldados muertos en los pasados conflictos bélicos de Japón, pero también a 14 criminales de guerra de primer orden, según el Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente.

El tribunal fue el órgano jurisdiccional ante el que se desarrollaron los Juicios o Procesos de Tokio, organizados contra los criminales de guerra japoneses una vez terminada la Segunda Guerra Mundial.

Abe visitó el controvertido santuario, considerado un símbolo del pasado militarista de Tokio, en diciembre de 2013 al cumplirse el primer aniversario de su gestión, pero generó fuertes críticas de los gobiernos chinos y surcoreanos.

El primer ministro donó un "masakaki", considerado un árbol sagrado, coincidiendo con el inicio del festival de otoño que dura cuatro días, señaló un funcionario del santuario.

Las fricciones entre los tres países se han agravado debido a las interpretaciones sobre el pasado colonial japonés y también a disputas territoriales recientes.

Durante los festivales de primavera y otoño del año pasado, Abe presentó su tradicional ofrenda de árbol "masakaki", al igual que en el festival de primavera de este año.