Economía brasileña se contrajo 0.76 por ciento en agosto

La economía brasileña, sumida en su peor recesión en más de dos décadas, se contrajo en agosto un 0.76 por ciento respecto a julio, revelaron hoy datos provisionales del Banco Central.

El índice de actividad económica del Banco Central de Brasil, un indicador que mide la actividad en los sectores industrial, agrícola y de los servicios, confirma que se mantiene el deterioro de la actividad económica en el país.

Reveló que en agosto se registró una contracción del 4.47 por ciento respecto al mismo mes del año pasado, lo que señala que la mayor economía de América Latina sigue con su acelerada recesión.

En los últimos 12 meses, la contracción es del 2.28 por ciento, según la nota del Banco Central.

La economía brasileña enfrenta su mayor crisis en más de dos décadas y los analistas pronostican que el PIB se contraiga un 3.0 por ciento este año, mientras la inflación debe rozar el 10 por ciento y la producción industrial debe caer un 7.0 por ciento.

En un clima de desaceleración económica, la crisis política que vive el país -que impide al Ejecutivo de Dilma Rousseff aprobar un plan de austeridad para equilibrar las cuentas- dificulta la adopción de medidas para ganar la confianza de los mercados, mientras las agencias de calificación ya rebajaron la nota soberana del país.

La víspera, la agencia de calificación de riesgo Fitch rebajó la nota crediticia de Brasil, de "BBB" a "BBB-", con perspectiva negativa, lo que la deja al borde del "bono basura".

En septiembre, Standard & Poor's (S&P) ya había rebajado la nota de la deuda soberana brasileña al grado de "bono basura", después de que el gobierno presentara un presupuesto con un déficit fiscal de ocho mil millones de dólares para 2016.