Proyectan aprovechar residuos agrícolas para crear granjas de hongos

Investigadores del Tecnológico de Monterrey desarrollan un producto que aprovecha residuos agrícolas para crear granjas de hongos caseros de alto valor nutricional y con con ello apoyar la protección del medio ambiente.

La institución privada señaló que esta innovación fue desplegada por Jorge Carrasco, estudiante del Doctorado en Biotecnología (DBT) y Miguel Ángel Montes, recién egresado de la carrera de Licenciado en Negocios Internacionales (LIN).

Explicó que decidieron aprovechar los residuos agrícolas para crear una granja de setas (hongos), producto con el que buscan mejoran la calidad de vida de las personas y al mismo tiempo ayudar a proteger al medio ambiente.

Las setas, explicó, se utilizan en una variedad de cocinas en el mundo debido a su textura aterciopelada, sabor suave y alto valor nutricional, ya que contienen aminoácidos y enzimas que estimulan el sistema inmunológico y son ricas en vitamina C, vitaminas del complejo B.

Además, el calcio, el fósforo y el hierro que contienen estos hongos son el doble de la cantidad que se encuentra en la mayoría de las carnes, indicó.

Carrasco detalló que "las setas blancas y rosas que nosotros distribuimos en nuestros DharmaKIT, tienen compuestos que reducen el colesterol y poseen un alto contenido de fibra que ayudan a la flora gastrointestinal".

También, dijo, "contienen aminoácidos antioxidantes, en especial uno que ahorita tiene bastante auge en la investigación, que es la ergotioneina, la cual se ha involucrado en procesos anti-cáncer".

Por su parte, Montes comentó que desde estaba en la Modalidad Emprendedora "me enfoqué en el cultivo de los hongos, porque sabía que era una oportunidad buena de negocio, que contribuía al bienestar de las personas y al cuidado del ambiente".

Detalló que el kit Dharma Mushrooms tiene semillas de Hongos Oyster Perla, que son una especie comúnmente encontrada en Europa y Asia.

Éste producto, agregó, propone un esquema dinámico y vivencial a quienes deciden adquirirlo, brindándoles la oportunidad de "llevar el campo hasta su casa", para que puedan cosechar, ver crecer esos hongos y posteriormente cocinarlos.