Gesto de niño puede cambiar debate sobre divorciados en el Vaticano

La historia de un niño anónimo, contada por un obispo en el pleno de una cumbre que tiene lugar estos días en el Vaticano, podría cambiar la dirección de los debates en torno a los divorciados vueltos a casar.

La anécdota fue relatada ante los 270 "padres sinodales" participantes en la asamblea episcopal, convocada por el Papa Francisco, que inició sus sesiones el 4 de octubre pasado y que se extenderá hasta el próximo 25 de octubre.

El Sínodo de los Obispos, órgano de consulta para el pontífice, debate sobre los desafíos de la familia en la sociedad actual y aunque la guía de los debates incluye un sinnúmero de temas, la situación de los divorciados vueltos a casar ha acaparado la atención.

En este contexto, Manuel Dorantes, uno de los voceros de la reunión que tiene lugar a puertas cerradas, transmitió el relato del niño que fue contado por uno de los "padres sinodales" y que conmocionó al auditorio.

"Uno de los padres contó que en una misa de primeras comuniones que él celebró en su diócesis, uno de los pequeños que es hijo de divorciados vueltos a casar sabía que sus padres no podían comulgar", dijo el sacerdote.

"Él cuando fue a tomar su primera comunión, tomó dos pedacitos de su hostia y le dio de comulgar a sus padres. Fue un discurso muy conmovedor, esto habla del lado emotivo que también despierta una gran responsabilidad", agregó.

Por las disposiciones del Sínodo, que mantienen bajo reserva las discusiones dentro del aula, no se pudo saber qué obispo contó esa anécdota aunque trascendió que fue uno de lengua española.

La historia apareció en medio de decenas de discursos sobre el tema de los divorciados vueltos a casar, que ha capitalizado los debates en la segunda semana de la reunión.

Al respecto existen dos posturas: una "aperturista", dispuesta al diálogo y a considerar una "vía penitencial" que podría permitir la comunión a algunos divorciados; y la otra "conservadora", que rechaza cualquier cambio porque considera que atentaría contra la indisolubilidad del sacramento del matrimonio.

Pero en medio de esos dos extremos existen "100 tonalidades distintas", como dijo un "padre sinodal" en el pleno refiriéndose a las posiciones distintas que existen entre los clérigos sobre cómo mostrar más cercanía hacia los feligreses que han fracasado en un primer matrimonio.

Después de las diversas exposiciones en el aula, los obispos discutirán ulteriormente este y otros temas en los "círculos menores", los grupos lingüísticos que redactarán las enmiendas sobre las cuales se armará el documento final del Sínodo.

"Se han expuesto los puntos de vista y, como es la finalidad del Sínodo, quedarán consignados y puestos en manos del santo padre", explicó sobre el tema de los divorciados el arzobispo mexicano de Tlalnepantla, Carlos Aguiar Retes.

En entrevista con Notimex precisó que el Sínodo trabaja siempre sabiendo que el Papa es la cabeza, él tiene la última palabra y tomará la decisión final.

"(Gracias al Sínodo) se va a llegar a una toma de conciencia sobre estas situaciones (como el divorcio) y que cada uno de nosotros nos hagamos responsables de mejorar muchas cosas que han traído estas consecuencias", expicó.

"Los divorcios, las fracturas en las familias, es cierto que son consecuencia de factores culturales y antropológicos, pero también tenemos nuestras responsabilidades eclesiales. Esas justamente las vamos a retomar la mayoría de nosotros", añadió.