Divide a los demócratas el tema de control de armas

El debate sobre control de las armas de fuego mostró las divisiones entre los aspirantes demócratas a la presidencia estadunidense, entre quienes han apoyado y quienes rechazan el control al porte de pistolas y rifles en el país.

En el primer intercambio álgido de la noche, la exprimera dama Hillary Clinton acusó a su contrincante, el senador de Vermont Bernie Sanders, de votar en varias ocasiones en la cámara alta en contra de la Ley Brady, que obliga a revisar antecedentes criminales en la compra de armas.

"Desde que se aprobó se han evitado más de 2 millones de compras inapropiadas de armas", dijo Clinton.

Sanders defendió sus posición en contra de la Ley Brady, bajo el argumento de que representa a un estado rural como Vermont, y sostuvo que la tradición de las armas difiere en lugares como su estado que en centros urbanos.

No obstante, reconoció que existe un consenso para expandir la revisión de antecedentes criminales y examinar a compradores con posibles problemas de salud mental. "Cuando tengamos el consenso, podemos hacer algo", señaló.

El exgobernador de Maryland, Martin O'Malley, quien promulgó una de las legislación de control de armas de fuego más estrictas de Estados Unidos, acusó a Sanders de complacer a la poderosa Asociación Nacional del Rifle.

El tema de las armas volvió a cobrar atención nacional en días pasados a raíz del ataque a un colegio comunitario en el estado de Oregón, donde murieron nueve estudiantes.

Y los republicanos y los demócratas en el Congreso ha promovido legislación para un mayor control de armas o para restablecer la legislación de armas de asalto que expiró en 2004.

Se estima que más de 300 millones de armas se encuentran en circulación en el país, equivalentes a una por habitante.

El presidente Barack Obama emplazó la semana pasada a legisladores de ambos partidos a conjuntar esfuerzos para aprobar legislación que evite que las armas de fuego caigan en manos de criminales.

Los partidarios del control de armas desean que la ley Brady sea expandida para cubrir al 40 por ciento de las transacciones de compras de armas de fuego que no están cubiertas por la ley actual.