Evitan comercializar moluscos bivalvos en Matamoros por marea roja

La Coepris intensificó sus verificaciones sanitarias y vigilancia para evitar la comercialización de moluscos bivalvos como ostiones, almejas y mejillones en el puerto de Matamoros por la marea roja.

El titular de la Comisionado Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), José Isauro Flores Rivera, dijo que para atender la contingencia generada por la marea roja en el litoral tamaulipeco y evitar riesgos a la salud de la población se desplegaron brigadas médicas en las localidades costeras de Matamoros.

Refirió que como medida preventiva las brigadas intensifican acciones y verificaciones sanitarias, además de la vigilancia permanente para evitar la comercialización de ostiones, almejas y mejillones.

Señaló que luego de activarse la segunda fase del plan sanitario y de acuerdo con el protocolo establecido por la federación, del 30 de septiembre a la fecha han efectuado 89 verificaciones sanitarias a establecimientos que manejan productos de la pesca, y se aseguraron 50 kilos de ostión para su destrucción.

Destacó que se inició un plan de sensibilización y orientación a manejadores de alimentos, y se ha distribuido material informativo sobre la marea roja a más de 500 personas.

Flores Rivera indicó que, en coordinación con autoridades municipales, se acordó limitar el acceso de paseantes a la playa de Matamoros, en virtud del intenso olor que propicia la toxina aerolizada.

El comisionado expresó que las brigadas médicas desplegadas por la Jurisdicción Sanitaria de Matamoros son de manera preventiva, en virtud de que no se ha otorgado ninguna consulta relacionada con la marea roja.

Explicó que la intoxicación en humanos por el consumo de los moluscos bivalvos se manifiesta con diversos síntomas clínicos, dependiendo de la toxina presente, su concentración en el molusco y la cantidad que se consumió del mismo.

Destacó que entre los síntomas se presentan unos 30 minutos después de haber ingerido el mariscos se encuentra el adormecimiento de labios, lengua, yemas de los dedos, piernas, brazos y cuellos, falta de coordinación muscular y problemas respiratorios que pueden derivar en muerte por paro cardiorespiratorio