Sigue rezago educativo entre indígenas panameños

Aunque Panamá ha avanzado en materia educativa al asegurar la cobertura universal en primaria, las disparidades se mantienen en áreas indígenas donde los indicadores se ubican por debajo de los promedios, afirmó un estudio.

Un informe del movimiento Unidos por la Educación, con auspicios de la Cámara de Comercio e Industrias y el apoyo técnico del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), identificó los avances y las debilidades del sistema educativo de Panamá.

Cobertura universal en primaria, reducción de la deserción escolar y mayor permanencia de niños y niñas en el sistema fueron identificados como avances.

Las comarcas indígenas y las provincias de Darien (este) y Bocas del Toro (occidente), que tienen los indicadores más desafiantes, también han tenido avances. No obstante, persisten disparidades en materia educativa en el país, señaló el documento.

De 2000 a 2010 se reportaron aumentos en la tasa de matrícula, pero "se evidencia una incapacidad para mantener a los alumnos en el sistema educativo", porque el indicador baja de 96.8 por ciento en primaria, a 68 por ciento en media y a 45 por ciento en superior.

"Un 52 por ciento de los estudiantes de primaria no se matricula en la universidad, perdiendo una valiosa oportunidad para asegurarse un futuro con mayor bienestar", sintetizó el estudio.

Señaló que la tasa de deserción en educación premedia y media es del 12 por ciento entre 2007 y 2010 y, como siempre, en las zonas indígenas es mayor hasta 20 por ciento.

Panamá reporta un analfabetismo de 5.5 por ciento en la población de más de 10 años, aunque en las comarcas indígenas se dispara a 27.2 por ciento en promedio, pero entre mujeres crece a 34.9 por ciento.

El país alcanzó un promedio de 9.2 años de escolaridad en la cifra más reciente, un aumento de 0.8 años respecto a 2000, pero otra vez las comarcas presentan las cifras más bajas con 3.5 años en promedio.

Pero aunque el país ha incrementado los años de escolaridad, la cifra "está muy por debajo del requerido para superar el umbral de la pobreza que ha estimado la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), en 13 años en el caso de Panamá.

En las zonas indígenas del país "la inmensa mayoría ni siquiera culmina la educación primaria. La falta de educación primaria coloca a estas áreas en mayor vulnerabilidad de pobreza y exclusión", mencionó el reporte.

El estudio advirtió la necesidad de "profundizar los procesos de alfabetización de adultos y lograr un acceso equitativo a los programas para la formación de competencias, en aras de lograr un mejor desempeño de los jóvenes en el mundo productivo".

Señaló que Panamá debe acelerar sus progresos en la calidad de la educación, en los niveles de aprendizaje en lectura, escritura y matemáticas, y en reducir la deserción escolar.

Aunque se ha logrado mejorar el acceso a las tecnologías de la información -mediante la entrega de computadoras a alumnos de educación media-, "persisten retos como lograr mayor uso de las computadoras para fines académicos".

"Es crucial disminuir la brecha digital, no solamente con respecto a otros países, sino con el objetivo de reducir las disparidades en el país", indicó.

Calificó como "decepcionantes" los resultados obtenidos por Panamá en pruebas internacionales, "lo cual apunta a la urgente necesidad de lograr una mejora del sistema educativo".

El informe también advirtió una reducción en el gasto público en educación, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) de 4.3 por ciento en 2001 a 2.5 por ciento en 2010, por debajo del promedio latinoamericano de 4.7 por ciento.

El estudio propone enfocarse en cinco metas, entre ellas asegurar que todos los niños de cuatro y cinco años estén en la escuela, que completen la educación media, garantizar la buena educación y disponer de "más y mejor" inversión en el sector.