Suramérica, la región más afectada por desaceleración económica China

Los países de Suramérica son los más afectados de forma directa con la desaceleración económica de China, aseguró el Banco Mundial, que agregó que la baja en los precios de las materias primas muestra tendencias de crecimiento diferente.

El Banco Mundial espera que "Bolivia, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay crezcan alrededor de 3.0 por ciento en 2015, Argentina crecerá apenas por encima del cero por ciento, mientras que Brasil, Ecuador y Venezuela exhibirán una tasa de crecimiento negativa".

Sin embargo, Chile es un caso "algo atípico con un crecimiento de 2.2 por ciento este año, aunque se anticipa que el mismo se recuperará en 2016 luego de haber realizado los ajustes necesarios respecto a la nueva realidad tras el auge de las materias primas".

El economista jefe del Banco Mundial para América Latina, Augusto de la Torre, explicó que la "mayoría de los países de la región se encuentra en el medio de un ajuste frente a una nueva realidad con menores ingresos por exportación".

A juicio de De la Torre. "La clave estará en lograr que el ajuste sea lo más fluido posible para así evitar pérdidas excesivas en términos de actividad económica y empleo".

Agregó que "desde el punto de vista de las políticas a seguir, la pregunta clave es si -- y de qué manera -- se verán afectadas las condiciones del mercado laboral y la distribución del ingreso en los meses y años venideros".

Señaló que aquellos países con tipos de cambio flexible han dejado que sus monedas absorban buena parte de este golpe externo, como es la desaceleración de China.

Para el organismo multilateral esta situación "ayuda a disminuir las importaciones de manera inmediata y debería fomentar las exportaciones a largo plazo".

Sin embargo, advirtió el BM, "este cambio en la actividad económica a favor de las exportaciones probablemente tome tiempo, debido a una menor demanda internacional y a la contracción de los sectores transables no primarios experimentada durante el auge de las materias primas".

Aquellos países con "suficiente espacio fiscal podrán tomar deuda y así suavizar el ajuste en su cuenta corriente externa. En los países sin flexibilidad fiscal o financiera el ajuste será más complicado".