Impulsa Guatemala educación para superar rezagos

La política social, como una de las prioridades del gobierno del presidente Otto Pérez Molina, destina gran parte del presupuesto de la nación al rubro de la educación pública con el fin de superar enormes rezagos.

"En el marco del plan de gobierno (2012-2016), nos propusimos superar las grandes dificultades que existen en la materia educativa, con énfasis en la niñez del área rural", afirmó el presidente Pérez Molina, cuyo mandato comenzó el 14 de enero de 2012.

En Guatemala (14.5 millones de habitantes) existen 23 idiomas nacionales de las etnias mayas. El gobierno se fijó la meta de que, en un plazo de dos años (2014), los centros educativos oficiales contarán "con educación inclusiva y pertenencia lingüística y cultural".

El Congreso (unicameral, 158 diputados) aprobó el presupuesto general de la nación 2013 por un monto de 66 mil 800 millones de quetzales (ocho mil 560 millones de dólares).

De la iniciativa de presupuesto elaborada por el Ejecutivo que se ejerce este año, el mayor monto de la administración fue asignado al Ministerio de Educación Pública (MEP) con diez mil 745 millones de quetzales (mil 378 millones de dólares).

El gobierno destacó la asignación, la mayor para la educación pública en la historia reciente del país. El "logro" sin embargo fue considerado insuficiente por especialistas.

El economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, Enrique Maldonado, afirmó que investigaciones especializadas establecen que Guatemala se ubica entre los países latinoamericanos que menos invierten en educación.

Señaló que ante la falta de un presupuesto adecuado y por el bajo nivel de inversión, el 44 por ciento de los guatemaltecos de entre 13 y 18 años están marginados del sistema educativo público.

El especialista citó datos de las Naciones Unidas, de acuerdo con los cuales Honduras invierte 250 dólares y Costa Rica 969 dólares cada año por niño, en tanto que el sistema educativo guatemalteco apenas gasta 142 dólares.

En Guatemala (14.5 millones de habitantes), los niños ingresan a la preprimaria a los cinco y seis años de edad. Empiezan la educación primaria a los siete años, y se estima que cada año deben entrar a primer grado de primaria entre 700 mil y 825 mil niños.

El MEP tiene una nómina de 211 mil maestros que se encargan de la educación de alrededor de 4.5 millones de estudiantes, de los que unos 3.5 millones de alumnos están inscritos en el sector público.

El reto, reconocieron autoridades, es aumentar el presupuesto y la calidad del gasto en educación y ampliar de manera significativa la cobertura, en especial en el área rural, donde la pobreza -y la falta de escuelas-, afecta a la gran mayoría de la población del campo.

Según datos oficiales, en el 2012 se inscribieron en preprimaria 539 mil 462 alumnos y terminaron 503 mil 697 para una tasa de deserción de 6.63 por ciento, en primaria de dos millones 556 mil 314 finalizaron estudios dos millones 429 mil 919 (4.94 por ciento).

En el ciclo básico (secundaria) del sistema público ingresaron 746 mil 516 alumnos y salieron 695 mil 60 (tasa de deserción de 6.89 por ciento) y en diversificado (bachillerato) se apuntaron 393 mil 43 y terminaron 379 mil 619 (3.42 por ciento de deserción).

El MEP tiene establecidos programas para evaluar de manera periódica a maestros, alumnos de tercero del ciclo básico y graduandos (alumnos que se inscribieron en el último grado de una carrera de nivel medio).

La dependencia tiene una oficina "encargada de velar y ejecutar los procesos de evaluación e investigación educativa, para asegurar la calidad educativa por medio del acopio de información puntual para la toma de decisiones".

El pasado 25 de junio, con motivo de la conmemoración del Día del Maestro en Guatemala, la ministra de Educación, Cynthia del Águila, reiteró que el objetivo del gobierno es mejorar el sistema educativo y cubrir a toda la población en edad de estudiar.

Señaló que el gobierno se compromete a cumplir los desafíos de garantizar el derecho a la gratuidad, el acceso y la permanencia en el sistema educativo oficial y la calidad en la educación.

El gobierno del presidente Pérez Molina impuso una reforma magisterial que se basa en la formación universitaria de los maestros, cuando antes se recibían con un nivel bachillerato y podían contratarse como maestros de escuelas primarias.

Los alumnos que estudian magisterio han rechazado el cambio y protagonizado violentas protestas contra la reforma impulsada por la ministra del Águila. Autoridades y estudiantes están en un proceso de negociación sobre la reforma magisterial.