Buscan activar en plantas mecanismos aromáticos contra plagas

Especialistas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Unidad Irapuato buscan que cultivos como el frijol o el maíz emanen compuestos aromáticos naturales que los protejan contra plagas y así evitar poner en riesgo el ambiente o la salud humana.

Los investigadores aplican procedimientos de cruza selectiva de especies para que cultivos de interés comercial, puedan recuperar dichas cualidades, que en su mayoría se perdieron debido a la domesticación.

En un comunicado de la Agencia Informativa Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se informó que el proceso de domesticación mejoró cualidades como el sabor, aroma, textura, contenido nutricional y sobre todo el rendimiento de estos cultivos.

Sin embargo, afectó el sistema inmune de las plantas como su capacidad para expresar rasgos que les sirven de defensas naturales ante plagas y enfermedades, por ejemplo, la emisión de ciertos olores así como la secreción de néctar en las hojas.

Desde la Edad Media se sabe que los humanos enfermos emiten olores muy típicos y las plantas hacen lo mismo, estos olores se componen de compuestos orgánicos volátiles (COV), los cuales juegan un papel muy importante en el sistema inmunitario de las plantas.

La función principal del néctar de hoja es atraer parásitos o depredadores. Estos insectos "benéficos" se alimentan de los insectos-plaga y así liberan a la planta de ellos.

Ante este panorama, el investigador del Cinvestav, Martin Heil, comentó que mediante pruebas en parcelas experimentales encontraron que los COV pueden jugar el mismo papel que el néctar de hoja al atraer insectos benéficos hacia las plantas atacadas por plagas.

"Encontramos que al activar la emisión de estos compuestos en el frijol, la planta creció más de 50 por ciento, su rendimiento se elevó 30 por ciento y sufrió mucho menor daño por insectos invasores y enfermedades", explicó el académico.

Heil añadió que el nivel de protección que observaron en el frijol contra las infecciones por hongos resultó "sorprendente".

El papel "protector" de los compuestos orgánicos volátiles se describe de manera amplia desde la década de 1980 por biólogos, ecólogos y expertos en botánica. Sin embargo, este conocimiento no aprovecha para mejorar los cultivos.

Por ello, el científico del Cinvestav consideró que este campo de estudio abre una ventana de oportunidad para el desarrollo del control biológico aplicado a la agricultura orgánica.

Hay varios cultivos susceptibles de mejora mediante esta técnica, como tomate, tabaco, algodón, café, cacao y la mayoría de los árboles y arbustos fructíferos.

Otra alternativa para aprovechar el biocontrol en la agricultura orgánica y que puede beneficiar mucho a los campesinos es utilizar una producción basada en policultivos (varios a la vez), pues los investigadores del Cinvestav observaron que los COV también influyen en el crecimiento de las plantas en áreas circunvecinas.

"Podemos combinar cultivares de frijol antiguo, que son altamente resistentes al hongo de la antracnosis pero poco productivos, con otros cultivares modernos muy productivos pero poco resistentes a las infecciones", dijo el investigador.

"Ya que al sembrarlos en surcos alternados las características externas de uno se transfieren al otro", agregó.

Una tercera opción es estudiar y aislar los COV para diseñar a partir de ellos emisores artificiales de aromas que puedan colocarse encima de las plantas para inducirles resistencia.