Exiliado cubano levanta huelga de hambre en Miami

El exiliado cubano Ramón Saul Sánchez concluyó hoy siete días de "un ayuno de consciencia" por la visita papal a Cuba y dijo que logró su objetivo sobre la necesidad de reunificar a las familias cubanas y dar voz a la sociedad civil isleña.

"He perdido 15 libras de peso (6.8 kilos). Siento que en estos siete días el mundo entero se enteró de esto humilde que estamos haciendo", señaló en una rueda de prensa en la carpa azul instalada frente al monumento a Los Mártires de la Pequeña Habana.

Sánchez, de 61 años y visiblemente demacrado, dijo que necesita estar fuerte porque planea viajar a Nueva York la semana próxima en ocasión de la visita a Naciones Unidas programada por el mandatario de Cuba, Raúl Castro.

"Necesito tener energías porque vienen eventos que queremos organizar y estar presente y uno de ellos es la presencia del dictador vitalicio cubano Raúl Castro en Naciones Unidas", señaló.

"Queremos llevar el mensaje de esta jornada de consciencia allá a ese lugar donde se reúnen los lideres del mundo, pero a veces están ausentes los pueblos, el mío el de Cuba entre ellos", expuso.

Añadió que hará una invitación a Raúl Castro para que su gobierno "deje de golpear a nuestros hombres y mujeres" y "causar él éxodo de balseros, si realmente hubo una conversión en él".

Sánchez no ha recibido respuesta a una carta que envió al Papa Francisco con su petición para "un mayor espacio para la sociedad civil" y "la reunificación de la familia cubana".

El activista también envió otra carta similar al presidente Barack Obama para que se incluya a la sociedad civil en el actual marco de acercamiento entre los gobiernos de Washington y La Habana.

El Papa Francisco llegó este martes a Washington para una visita oficial.