Necesario fortalecer normatividad en construcción ante riesgo de sismo

Funcionarios y especialistas en protección civil y de la industria de la construcción coincidieron en que se debe fortalecer la normatividad sobre los procesos de edificación en la capital del país, ante la probabilidad de un nuevo sismo de alta magnitud.

Al participar en el Foro "Unidos por la resiliencia en México, a 30 años del Sismo", Carlos Valdés, director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), expuso que los fenómenos naturales se pueden convertir en desastres si no cultura de la prevención.

De acuerdo con el funcionario se debe tomar en cuenta que en el Distrito Federal hay 140 volcanes inactivos, además de la altura de la ciudad, en donde las condiciones atmosféricas son complicadas.

Por lo anterior señaló que es necesario seguir trabajando en el fortalecimiento de la normatividad local y en los procesos de construcción para evitar edificaciones en zonas que presentan algún tipo de vulnerabilidad.

"No podemos estar ante la expectativa de lo que en un próximo fenómeno natural o social puede generar en nuestras estructuras, por el contrario, debemos tener la iniciativa de trabajar más decididamente en materia de prevención", expuso.

Ello, abundó, significa construir adecuadamente -no sólo limitándose a cumplimiento de reglas y normas- sino a contar con mejores estructuras que salvaguarden la integridad y el patrimonio de los mexicanos.

A su vez, Fernando Gómez, director Asociado para América Latina del Foro Económico Mundial, consideró que México ha hecho un buen trabajo de preparación y prevención para enfrentar fenómenos naturales como un movimiento telúrico.

Resaltó que un elemento importante que ha logrado desarrollar México es el de la confianza, que se suma al de solidaridad y al de coordinación, por lo que aunque no se sabe cuándo volverá a temblar, sí se sabe que "es un buen momento para empezar a prepararnos".

En tanto, Fausto Lugo, secretario de Protección Civil del Distrito Federal, señaló que el sismo ocurrido en 1985 no fue el que propició el desastre sino el tipo de edificaciones que había en la capital del país en ese entonces.

"Parte de lo que aprendimos del sismo del 85 es que como gobierno teníamos que exigir mejores normas y reglamentos de construcción, aunque haya una cierta oposición para que exista una mejor reglamentación en la materia", comentó.

Al respecto el funcionario capitalino señaló que hay asociados de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CNIC) "a los que se les han colapsado estructuras por no respetar las normas que existen en la materia".

En su turno, el vicepresidente de la CNIC, Nicolás Mariscal, aseveró que hablar de resiliencia en México a 30 años del sismo de 1985 es una oportunidad para hacer un recuento sobre el desarrollo de los sistemas de protección civil y también una oportunidad de mirar al futuro, actuando con visión y responsabilidad a largo plazo.

Resaltó que el sismo de 1985 marca un antes y un después en materia de construcción y de capacidades para la resiliencia, ya que a partir de ese suceso nació el Sistema Nacional de Protección Civil, mejoraron los reglamentos de construcción y fortalecieron las organizaciones sociales.

Dijo que a diferencia de hace 30 años, cuando el compromiso de la Cámara fue reactivo, hoy "trabajamos, previo al desastre, en el desarrollo de capacidades y contamos con un protocolo de emergencia y un patrón de maquinaria disponible para atender y apoyar las contingencias".