Legislativo brasileño retrasa análisis de impeachment contra Rousseff

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, anunció que retrasó el análisis de la iniciativa para votar un eventual impeachment (proceso de destitución), contra la presidenta Dilma Rousseff.

Cunha, quien se ha ubicado como un político opuesto a la presidenta Rousseff, dijo, sin embargo que va a retrasar su parecer sobre la viabilidad legal de un pedido de impeachment presentado la semana pasada por formaciones opositoras.

El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), agrupadas en el Movimiento Pro-Impeachment, pidieron el impeachment contra la mandataria por presuntas irregularidades en el manejo del presupuesto.

El Movimiento argumentó su petición -que será votada en el Congreso solo si Cunha estima que cumple con la normativa -, en supuestas irregularidades en la transferencia de recursos presupuestarios por parte de Rousseff durante su primer mandato, una acción que ya investiga el Tribunal de Cuentas de Brasil.

Para prosperar, el impeachment debe ser aprobado por dos tercios de los 513 diputados del Congreso brasileño, lo que supone al menos el apoyo de 342 diputados.

Los partidos opositores aseguran que, tras el apoyo inicial de 286 parlamentarios, el número de electos que sostienen la medida ha aumentado debido a la impopularidad de la presidenta, que registra apenas un 8.0 por ciento de aceptación social, según los más recientes sondeos.