Visita del Papa trastoca vida en Washington previo a su llegada

La actividad cotidiana en la capital estadunidense comenzó hoy a verse alterada a unas horas que el Papa Francisco aterrice en la base militar conjunta Andrews, para iniciar su visita pastoral de cinco días.

Muchas calles y carreteras fueron cerradas desde hasta mañana y algunas permanecerán así hasta el jueves, cuando el pontífice viajará a Nueva York para la segunda etapa de su periplo que lo llevará posteriormente a Filadelfia, donde lo concluirá el domingo.

Una de las avenidas afectadas fue Massachusetts, sobre la que se ubica la embajada de El Vaticano, frente a la residencia oficial del vicepresidente Joe Biden, y donde el Papa pernoctará durante su estancia en la capital.

Ese tramo quedó sujeto a restricciones de tránsito desde esta mañana y será cerrado al tráfico desde esta tarde una vez que Francisco arribe y durante los espacios en que se encuentra ahí.

Durante la ceremonia de recepción el miércoles en la Casa Blanca, el área que ocupan la residencia presidencial y el parque de la Elipse será acordonada y con el acceso restringido a quienes tengan boletos para la ceremonia y el recorrido posterior que el Papa hará por el parque.

Las calles aledañas serán además cerradas a la circulación de vehículos, mientras que la actividad comercial ambulante alrededor de la zona quedó suspendida desde este martes para reiniciarse hasta el jueves.

La zona se ubica muy cerca de los límites con Virginia, conectada por varios puentes sobre la frontera natural que es el río Potomac, donde las autoridades del Departamento de Transporte de la zona metropolitana anticipan severos congestionamientos ese día durante la presencia del Papa.

Esa tarde, el líder de la Iglesia católica oficiará una misa para canonizar al Junipero Serra ante 25 mil personas en la zona verde frente a la Basílica de la Inmaculada Concepción, cuyo acceso se verá restringido a personas con boletos, además del cierre de calles adyacentes.

Las autoridades han anunciado que se agregarán vagones al metro en la línea roja, sobre la cual se ubica la estación que sirve a la Universidad Católica, acordonada desde este día en anticipación a ese evento, para el cual la Casa Blanca confirmó la asistencia de Biden.

Una situación similar ocurrirá el jueves en el Capitolio, servido por dos estaciones del metro, y donde el discurso que el Papa pronunciará ante una sesión conjunta del Congreso atraerá a miles de personas que lo seguirán desde afuera de ese inmueble a través de enormes pantallas de televisión.

Ahí también sus zonas aledañas se verán afectadas por los cierres temporales de calles ordenados durante 10 horas a partir de las 14:00 horas locales.

Una escena similar se vivirá poco después en las inmediaciones de la parroquia de San Patricio, cerca del barrio chino, en la zona centro de Washington, donde el Papa participará en su último evento de esta etapa antes de volar a Nueva York.

En un esfuerzo por atenuar el impacto de los cierres y congestionamiento en calles y carreteras, el gobierno federal dará además la opción a sus empleados para trabajar desde sus casas o con horario flexibles parra poder salir más temprano.