Rousseff resta importancia a compleja situación económica de Brasil

La presidenta brasileña Dilma Rousseff restó importancia hoy a la delicada situación económica que vive Brasil, y aseguró que el país volverá a crecer, días después de proponer un plan de austeridad para reducir el déficit fiscal.

"Pasaremos este período de crisis", dijo la mandataria en una entrevista realizada este miércoles en la radio brasileña.

El gobierno izquierdista volvió a ser criticado duramente esta semana por proponer un paquete de austeridad de 17 mil millones de dólares que prevé la reinstauración de impuestos abolidos como forma de combatir el déficit, así como recortes en el área social.

Desde hace meses las perspectivas de la economía brasileña no cesan de empeorar, con una desaceleración que ha azotado especialmente a la industria y ya ha provocado un repunte del desempleo y una caída del consumo.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) rebajó hoy en un informe los pronósticos de crecimiento para 2016, y prevé que Brasil sufra una recesión del 2.8 por ciento este año y del 0.7 por ciento para el próximo.

De esta forma, el organismo empeora sus perspectivas para la mayor economía de América Latina, que en el anterior estudio de la OCDE preveía una caída del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.8 por ciento para 2015 y un crecimiento del 1.1 en 2016.

La mandataria brasileña sostuvo que es "fundamental tener mucha calma en este momento" de recesión económica, que provocó una caída del PIB del 2.6 por ciento en el primer semestre, y criticó a aquellos que piden su salida del poder.

"Hay personas que apoyan que cuando peor, mejor. En el área de la economía, de la política. Todas ellas están esperando una oportunidad para navegar en aguas turbias", afirmó Rousseff.

De esta forma se refería a los pedidos de varios partidos políticos para que el Congreso vote un impeachment (juicio político) contra la presidenta, una maniobra que Rousseff calificó hoy de "versión moderna de golpe de Estado".