Especialista recomienda gestión integrada y equilibrada del agua

La gestión integrada y equilibrada de los recursos hídricos es prioridad, hoy más que nunca, para evitar se convierta en uno de los factores limitantes en el desarrollo sostenible en México y muchos países del mundo.

Así lo expuso el director general de la Oficina Internacional del Agua de París, Francia, Jean-Francois Donzier, dijo que organizar esa gestión a escala de cuencas hidrográficas parece eficiente, pero el tiempo perdido es preocupante.

La movilización, sin precedentes, es esencial para que la humanidad gane la batalla del agua y se prepare para el futuro, consideró el también secretario técnico permanente de la Red Internacional de Organismos de Cuenca (RIOC).

Al impartir la conferencia "Gestión de las cuencas y medidas de adaptación a los efectos climáticos" en la Universidad de Sonora (Unison) dijo que organizar esa gestión a escala de cuencas hidrográficas es eficiente, pero el tiempo perdido es preocupante.

Planteó que la movilización sin precedentes, es esencial para que la humanidad gane la batalla del agua y se prepare para el futuro.

El agua es vital para la sobrevivencia humana, planteó, en México y todos los países del mundo, por lo que urge establecer y accionar compromisos que ayuden a lograr en los próximos años que el recurso hídrico sea más racional e integral.

Destacó la necesidad de adaptar de manera urgente la gestión del agua al cambio climático, ya que persiste el grave peligro de que el calentamiento global ya no se pueda evitar.

Los efectos de ese fenómeno en el globo terráqueo se traducen en el incremento de fenómenos hidrológicos extremos como las sequías e inundaciones con alto riesgo de pérdidas humanas, destrucciones y daños económicos catastróficos.

Asimismo, en la modificación de especies de plantas y suelo que resultarán por la erosión, también se presentan cambios en la producción agrícola y una intrusión de agua salada en las tierras y los acuíferos costeros.

Incluso, visualizó la reducción del manto de nieve en las montañas, al señalar que ya no podrán jugar su papel de "depósitos del agua del planeta", asegurando la regulación de los caudales en los grandes ríos que nacen allí.

Además del incremento en el nivel del mar y los océanos, que puede ahogar las islas coralinas del Océano Índico y del Pacífico, sino también las tierras bajas costeras, especialmente las superficies terrestres ganadas al mar, así como los deltas y desembocaduras de los ríos, cuyos flujos de agua serán modificados.

En su mensaje ante académicos, investigadores y especialistas en el área, Jean-Francois Donzier demandó una movilización activa para anticipar esta situación en las décadas que vienen.

De lo contrario, advirtió, las consecuencias demográficas, económicas y ecológicas serán muy significativas, de ahí que sea esencial adaptar las políticas de gestión del agua teniendo en cuenta los nuevos elementos del cambio climático.

"El agua dulce es indispensable para mantener la vida sobre nuestro planeta y para asegurar la salud, la paz y el progreso socioeconómico de nuestras sociedades, sin embargo, cierto es que ya no tenemos tiempo, y el costo de la inacción será terrible a nivel de desarrollo social y económico de cada país", puntualizó.

Dijo que es necesario evaluar con rapidez las consecuencias hidrológicas y agronómicas de este cambio según diversos escenarios, así como aumentar las reflexiones prospectivas por el desarrollo de programas de investigación adaptados.

Ahora bien, advirtió, el problema no es la técnica, sino que urge la buena administración, capacitación, sensibilización de quienes toman decisiones en este tema, además de movilizar recursos financieros para una óptima gestión del agua.

Jean-Francois Donzier afirmó que los recursos de agua potable están limitados y amenazados por todo el mundo e hizo un llamado a mejorar la gobernabilidad y respeto al ambiente, dos factores claves para el desarrollo sostenible.

Los objetivos de este milenio para el abastecimiento de agua potable y el saneamiento ambiental, añadió, sólo se pueden alcanzar si se progresa en la gestión integrada de los recursos hídricos, organizada en cuencas hidrográficas de lagos y acuíferos, tanto locales como nacionales o transfronterizos.

"La seriedad de la situación en muchos países implica que se implemente una gestión integrada y consistente de los recursos hídricos, respetando los ecosistemas acuáticos y los territorios para preservar el futuro y la herencia humana", concluyó.