Jóvenes de frontera desean estudiar antes que emigrar a Estados Unidos

Estudiantes de educación secundaria, media superior y superior de las ciudades fronterizas más importantes de Baja California, Sonora y Chihuahua prefieren estudiar antes que migrar a Estados Unidos para conseguir empleo.

Así lo señalaron los investigadores José Guadalupe Rodríguez Gutiérrez, de la Universidad de Sonora (Unison), y David Rocha Romero, de la a Universidad Autónoma de Baja California, en un estudio realizado para conocer la situación de las familias radicadas en la frontera norte de México.

El estudio se denomina "Familias transfronterizas del norte de México. Perspectivas entre migrar, estudiar y deseos de trabajar en Estados Unidos, de estudiantes de Tijuana, Nogales y Ciudad Juárez".

Los académicos realizaron un trabajo de investigación para conocer cómo los jóvenes estudiantes de secundaria, preparatoria y universidad de esas tres ciudades fronterizas del norte de México, ven la educación y la migración para conseguir futuros empleos y su deseo o no de trabajar en Estados Unidos.

Ellos concluyeron que pese a que alrededor de la cuarta parte de estos estudiantes tienen una fuerte influencia directa de la migración, pues su padre o tutor ya han migrado, sólo una cuarta parte de ellos considera esta opción para conseguir empleo.

Señalan que, de acuerdo con el aumento en el grado escolar, la perspectiva de estudiar está más afianzada con la idea de conseguir un empleo en sus regiones, antes de cruzar la frontera.

En los resultados que se obtuvieron en la aplicación de encuestas sobre estas alternativas, destaca que existe mayor confianza en la educación que en la migración.

Casi dos terceras partes de los encuestados desean trabajar en Estados Unidos, sin embargo, entre los universitarios, el deseo disminuye a menos de la mitad y, por lugar de nacimiento, los nacidos en la frontera desean menos trabajar en la frontera, y los que desean emplearse del otro lado de la frontera son nacidos allá.

En sus conclusiones, los académicos establecen que los alumnos de los tres niveles encuestados consideran que la educación es garantía de encontrar un empleo en México, aunque no descartan el deseo de trabajar de aquel lado de la frontera.

"Se puede observar que los estudiantes continúan con la percepción positiva que estudiar es mejor que emigrar, y esta percepción se matiza a mayores grados académicos", mencionan.

Sin embargo, la realidad del desempleo, con más de seis millones de jóvenes "ninis" -que ni estudian ni trabajan-, los lleva a modificar radicalmente su percepción cuando se les pregunta ¿Dejarías de estudiar, si un pariente te asegura que tendrás empleo en Estados Unidos? 70 de cada cien aceptaría.

Los investigadores añadieron que urge diseñar políticas de empleo que tengan por objetivo a los jóvenes que egresan de educación superior y que no maticen que los problemas estructurales de una economía con poco crecimiento.

Refieren que existe un bono poblacional joven que exige mejores condiciones de desarrollo humano y, en el corto plazo, será un reto para el diseño de políticas fiscales.

Es indispensable, precisan, que se observe el mercado laboral no formal con más de 11 millones de trabajadores y una política migratoria que replantee el mercado laboral de los mexicanos en Estados Unidos, como dos áreas potenciales de promoción del empleo.