Aboga Le Monde por normalización de relaciones entre Francia y China

El presidente Francois Hollande debe encontrar un lenguaje más realista y ser más pragmático para normalizar una complicada relación con China, pues Francia puede ser socio de ese país sin sacrificar sus principios, estimó hoy Le Monde.

En su editorial "Francia-China, las 37 horas de Pekín", el periódico francés comentó la visita que realizará Hollande a Pekín mañana jueves, la primera al gigante asiático desde su elección hace casi un año, y afirmó que "ya era hora".

A título de comparación, el rotativo mencionó que la canciller federal alemana Angela Merkel ha efectuado seis visitas a la segunda potencia económica del mundo en igual número de años, dos de ellas en 2012, y que sus estancias han sido de cinco días en promedio en cada una.

En su primera visita, el jefe del Ejecutivo francés, quien eligió como consejero diplomático a un gran experto de China, "sólo pasará 37 horas" en esa nación, apuntó.

Martine Aubry, designada representante especial para las relaciones económicas con China a finales de agosto pasado, fue a Pekín una vez, en enero, "pero nunca es tarde para recuperar el tiempo perdido", opinó el diario.

Estimó que París comenzó al fin a tomar conciencia del peso de Asia para Europa, "ahora está consciente de la necesidad de normalizar una relación complicada con China y de la coincidencia de que ambos países tienen nuevos líderes, lo que podría contribuir a mejorarla".

Subrayó que, por fortuna, la visión de Hollande sobre China ha cambiado desde que, como candidato en campaña, confió a un periodista que él consideraba a ese país como "adversario" y a los chinos como "personas que engañan a todos".

Pero al igual que en finanzas, "que también en su tiempo calificó como adversarias", el pragmatismo ha impone y el embajador chino en París, Kong Quan, fue rápidamente recibido en el Palacio del Elíseo por el nuevo presidente socialista.

Como signo de la importancia de lo que está en juego en la relación bilateral, Hollande viajará a Pekín con una delegación de ocho ministros y 70 empresarios. "El terreno a captar es enorme", agregó.

Refirió que el superávit comercial de China con Francia es dos veces superior al que tiene con Alemania, "pero los intereses pueden converger. Una recesión en Europa castiga también a China y el dinamismo de ese país puede servir al crecimiento en Europa", indicó.

Para Le Monde, hay que romper el tabú de las participaciones chinas en el capital de las empresas francesas, siempre y cuando se tomen las medidas necesarias para garantizar las consideraciones de seguridad nacional.

Por último, el diario hizo referencia a la cuestión de los derechos humanos, que ha tensado las relaciones por años, pero sugirió a Hollande encontrar la forma de decir las cosas.

"Como lo demuestra la experiencia alemana, es posible hacer negocios y decir las cosas. Francia puede ser socio de China, sin sacrificar sus principios", concluyó.