Acusan a expresidente de permitir a FARC controlar frontera panameña

El ministro de Seguridad de Panamá, José Raúl Mulino, acusó hoy al expresidente Martín Torrijos (2004-2009) de permitir a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) controlar la frontera.

"Martín no tiene memoria, fue el presidente que les permitió a las FARC tomarse el 26 por ciento del territorio de Darién (en la frontera con Colombia)", indicó Mulino en declaraciones a la televisora Telemetro.

Aseguró que durante el gobierno de Torrijos, "cuando la policía fronteriza se encontraba con una patrulla (de las FARC) llamaba a la Presidencia y la orden era: 'no hagan nada, caminen para otra parte'".

Las declaraciones de Mulino surgen luego de que el exmandatario calificara al ministro como irresponsable por declarar que el narcotráfico ha penetrado la política.

"Los únicos políticos que se sienten aludidos con mi advertencia son los del PRD", sostuvo Mulino en referencia al ex gobernante Partido Revolucionario Democrático, del cual Torrijos fue secretario general.

"Lo que duele es que estamos combatiendo duro el narcotráfico; habrá que preguntarle a Martín Torrijos por qué es que le duele tanto", manifestó.

El ministro también arremetió contra el diputado del PRD, Raúl Pineda, al asegurar que en alguna ocasión éste le pidió favores para introducir un televisor a la cárcel, donde está preso un dirigente de pandillas.

"Es (Pineda) un hombre con dos morales; una semana antes de que le mataran a su asistente (hace un año), teníamos información de que se iba a producir un problema serio con un diputado en San Miguelito".

El ministro afirmó que el asesinato a tiros de Gilberto Pinzón "no fue rivalidad política, fue un tema de 'maleantería'".

El funcionario reiteró su apreciación sobre la posibilidad de que el narcotráfico pueda infiltrarse en la política mediante el financiamiento de campañas electorales.

Pero también advirtió una guerra por el narcomenudeo entre traficantes locales, como consecuencia de los importantes decomisos de droga realizados por la policía.

"Es un problema de territorio, la gente decente no se debe preocupar", dijo Mulino en alusión a los recientes asesinatos cometidos por sicarios, ocurridos incluso en zonas de lujo en la capital, como Paitilla.

"Se están matando entre ellos, peleando un territorio han desatado una guerra, hay menos droga en las calles", aseveró.