Condenan a 12 años de prisión a examante de multimillonaria asiática

Un tribunal de Hong Kong condenó hoy al examante de la empresaria multimillonaria asiática Nina Wang a 12 años de prisión por falsificar su testamento y presentar documentación falsa.

Un jurado de ocho miembros, tras una deliberación de 20 horas, encontró a Chan Chun-Chuen, maestro del Feng Shui, culpable por tratar de falsificar el testamento y presentar documentos falsos de una herencia multimillonaria que exigía cobrar como único heredero de Wang.

El juez Andrew Macrae consideró a Chan, quien se convirtió al cristianismo y cambió su nombre de pila a Pedro, como un ser codicioso, desvergonzado y diabólico por tratar de tomar ventaja de la enfermedad de Wang, quien murió en cáncer en 2007.

No está claro si Chan apelará el fallo, pero si no lo hace este viernes irá directamente a la cárcel en un caso que atrajó la atención de la sociedad hongkonesa.

Hace tres años, Chan perdió una larga batalla judicial contra la familia de Wang sobre los bienes de la magnate hongkonesa, que llegó a ser considerada la mujer más rica en Asia y que el religioso pretendía heredar.

En aquella época, la justicia falló en contra de Chan, e invalidó un testamento de Wang que dejaba todos sus bienes valuados en 12 mil 800 millones de dólares al maestro del Feng shui, a quien posteriormente se le imputó el cargo de falsificación del documento.

El juez aceptó como plausible un testamento anterior, del año 2002, custodiado por los familiares de Wang.

Según éste, toda la fortuna se destina a la Fundación de Caridad del grupo Chinachem, dirigida por los hermanos de la multimillonaria. Además, el documento recoge el deseo de que la fundación otorgase una versión china de los Premios Nobel.

Durante el proceso judicial que enfrentó a Chan con la Fundación llegó a ventilarse una multitud de pormenores íntimos de Wang que no pasaba inadvertida por sus atípicos peinados y vestidos.

El esposo de Wang desapareció en 1990 y fue dado oficialmente por muerto diez años después y después Chan, quien estaba casado, apareció en la vida de la empresaria cuando pretendía encontrar al esposo de Nina a través de varios rituales.

Casi todo ese tiempo la misma Wang mantuvo un litigio con el padre de su esposo por la herencia de la fortuna de éste y para ponerse al frente de la corporación Chinachem. En 2007 ella murió de cáncer a los 69 años de edad.