Como hace un siglo hay conveniencia en reforma migratoria: historiador

Como hace un siglo, la conveniencia de una reforma migratoria y el momento político debe ser aprovechado por ambos partidos en Estados Unidos, afirmó hoy el historiador Drew Keeling.

"Ambos partidos se están dando cuenta de que ahora, como hace un siglo con otra reforma migratoria, existe conveniencia para todos", dijo el autor de "El negocio de la migración transatlántica entre Europa y Estados Unidos, 1900-1914".

En una colaboración que apareció este jueves en la página editorial del diario Los Angeles Times, Keeling apuntó que, aunque está el riesgo del estancamiento político, parece oportuno que demócratas y republicanos reaparezcan como aliados.

El historiador comparó que en 1906 los republicanos estaban a favor de la inmigración en la Cámara y trabajaban con el gobierno republicano del presidente Theodore Roosevelt para lograr aquella reforma.

"Aquellos republicanos buscaban asegurar el apoyo de suficientes republicanos restriccionistas en el Senado para alcanzar una ley a favor de la inmigración", recordó.

Los estadunidenses siempre han celebrado el crisol de culturas, aunque en muchos aspectos, la inmigración a Estados Unidos ahora es muy diferente a la de principios del siglo XX.

En aquella época era abrumadoramente legal, documentado, con poca regulación y era de origen europeo, señaló en la nueva reforma que busca dar legalización a 11 millones de inmigrantes.

El siglo pasado millones de recién llegados eran absorbidos fácilmente en una economía próspera, y la objeción principal no era que el sistema estaba fracturado como ahora, anotó.

Ese sistema estaba trabajando muy bien en el llenado de las ciudades estadunidenses y lugares de trabajo con extranjeros de lenguas y costumbres desconocidas, destacó.

Los debates por la inmigración en la era de la isla de Ellis, sin embargo, tienen un anillo familiar cuando ambas partes elogian y elogiaron la inmigración como una tradición americana.

El desacuerdo estaba en cuanto a si los nuevos llegados eran de algún modo fundamentalmente menos deseables que los de antaño.

Ambos partidos políticos por siempre han buscado votos de los inmigrantes, pero los republicanos tenían el círculo más difícil y más importante de la plaza.

En 1906, cuando la divergencia entre la Cámara y el Senado fue la opuesta a la de hoy, los republicanos a favor de la inmigración en la Cámara, a través de la administración republicana del presidente Roosevelt, fueron finalmente capaces de ofrecer sustanciales concesiones.

"¿Es una exageración pensar que un compromiso republicano como interno en un proyecto de ley general, a favor de la inmigración se puede alcanzar en el actual Congreso, y con un demócrata en la Casa Blanca?", preguntó.

Si los republicanos rechazan la reforma migratoria una vez más, el partido corre el riesgo de ser acusado de hundir una rara oportunidad para un "no hacer nada" en lugar de lograr algo digno de mención, advirtió.

Ambos partidos políticos se dan cuenta de que ahora, como hace un siglo, un poco de conveniencia es mucho mejor que el estancamiento, finalizó.