Aumenta detención de policías tras auge del narcotráfico en Argentina

Inéditas investigaciones y arrestos de jefes policiales por presunta protección a algunas bandas, así como el aumento de marchas masivas contra el crimen organizado, son el resultado del auge del narcotráfico en Argentina.

De forma inesperada, la provincia de Santa Fe, ubicada al norte de Buenos Aires, se convirtió desde el año pasado en el epicentro del narco.

Esta semana, aumentó el número de policías acusados de brindar protección a los narcotraficantes, lo que incrementó el escándalo que desató en octubre del año pasado la detención de Hugo Tognoli, ex comisario provincial.

Según el expediente, Tognoli recibía sobornos mensuales por casi ocho mil dólares por parte de una red de narcos que vendía drogas en las tiendas y que reclutaba a adolescentes para que se unieran a la banda.

El jefe policíaco fue el primer funcionario de alto nivel de Argentina en ser detenido por presuntos nexos con el crimen organizado, pero desde entonces ya se sumaron otros cinco efectivos.

Se trata de los comisarios Gustavo Pereyra, Cristian Floiger, jefe de la sección Inteligencia Zona Sur, y Guillermo Cardini, segundo jefe de la División Automotores, además del subcomisario Ángel Álvaro Avaca y el sargento Juan Maciel.

Todos ellos están acusados de ofrecer información de los operativos policiales y de proteger a los narcos que operan en la zona y que supuestamente han entrado en una disputa por el territorio.

Es tal el nivel de alarma social, que la semana pasada se llevó a cabo, por primera vez en este país, una masiva marcha en Rosario, una de las principales ciudades de Santa Fe, para denunciar la violencia desatada por el auge de los narcos.

Las cifras oficiales son más que elocuentes, porque tan sólo durante los primeros seis meses de este año hubo 107 homicidios en la provincia, de los cuales el 98 por ciento se debió a peleas entre las bandas de narcotraficantes.