Aseguran escasa cultura de prevención de desastres en México

La investigadora del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Irasema Alcántara Ayala, dijo que en México no hay cultura de prevención de desastres.

Así se expresó en el marco de la Semana de la Geografía, durante la conferencia Desastres asociados a procesos de remoción en masa: una mirada desde la geografía, que impartió en el auditorio Adalberto Navarro Sánchez, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

Agregó que se habla de programas al respecto, "pero a 30 años del sismo de 1985, que afectó a la Ciudad de México, no se ha caminado en ese sentido, y actividades como los simulacros ya no son tomados en serio y más bien la ciudadanía los ve como un problema".

Comentó que para salvar vidas se tiene que tomar en cuenta los conocimientos en torno del adecuado manejo del territorio, "lo que tiene que hacer la gente ya asentada en zonas de posibles desastres por fenómenos naturales, las posibles señales de alerta que puede observar y las medidas a tomar".

Indicó que los geógrafos han realizado campañas con los ciudadanos, jornadas de trabajo en diferentes zonas del país para transmitir lo que puede hacer en condiciones de riesgo, "pero los esfuerzos son puntuales y no forman parte de un programa establecido en el ámbito nacional".

Subrayó la importancia de que las autoridades dialoguen con Protección Civil y demás instancias que tengan que ver con prevención de desastres para realizar zonificaciones y atlas de riesgos que identifiquen las áreas problemáticas; además de propuestas con el fin de hacer llegar a la comunidad la información generada.

Expresó que las instituciones de educación superior, que imparten licenciaturas y posgrados relacionados con la geografía de los riesgos, podrían apoyar con la elaboración de iniciativas, "lo malo es que se hace de manera particular y no de manera programada, con un impacto mucho mayor".

Lamentó que no se consulte a especialistas para tomar decisiones en la gestión integral de riesgo de desastres y mejorar la situación de la gente ante fenómenos naturales, "la toma de decisiones se basa en intereses políticos".

Añadió que el ordenamiento del territorio está regulado en papel, pero muchas veces no se concreta en la práctica.

Señaló que la falta de ética provoca que sean violados reglamentos que no permiten construir en determinados espacios, porque pueden inundarse, ocurrir deslizamientos o sufrir el impacto de una erupción volcánica, "y por otro tipo de intereses se permiten construcciones en esos sitios".