Brasil prevé déficit presupuestario de ocho mil mdd en 2016

El gobierno brasileño presentó hoy su propuesta presupuestaria para 2016, en la que prevé un déficit presupuestario superior a ocho mil millones de dólares, en contravía a la promesa de lograr un superávit por medio de recortes.

La propuesta de Ley Presupuestaria Anual 2016 que el gobierno presentará al Parlamento prevé que las cuentas estatales cierren el próximo ejercicio con un déficit de 0.5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

De esta forma, la mayor economía de América Latina rebaja sus previsiones económicas para el próximo año, cuando se habría propuesto cerrar las cuentas con un superávit primario del 1.2 por ciento del PIB, unos 20 mil millones de dólares.

Ante la recesión económica, con una baja de 2.6 por ciento en el primer semestre, el Ejecutivo de Dilma Rousseff había barajado la posibilidad de aumentar los impuestos financieros, pero sectores políticos cercanos al Gobierno y expertos desaconsejaron la medida.

Finalmente, Brasil cerrará su primer presupuesto en la historia reciente con previsión de déficit. El Gobierno justificó el mismo ante la desfavorable perspectiva económica, y en un escenario en el que rechaza reducir el gasto social.

"Pese al esfuerzo de contención del aumento de gastos, no será posible cumplir la meta anterior", dijo el ministro de Planificación, Nelson Barbosa.

El ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, defensor de la contención del gasto para recuperar la confianza de los inversores internacionales, dijo que el objetivo no cambió, pero sí los plazos.

"Sabemos a dónde queremos llegar y sabemos cómo hacerlo", subrayó. La propuesta presupuestaria, que debe ser ahora discutida en el Congreso, provocó la inmediata reacción de la oposición política de Brasil, que culpa a Rousseff del mal curso de la economía.

"Hoy asistimos a un atestado de incompetencia definitivo de este Gobierno que, al gastar sin cuidado, irresponsable, para ganar las elecciones, no consigue ahora hacer lo que es esencial", dijo el senador Aécio Neves, líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).