Merkel considera una tarea nacional crisis de refugiados en Alemania

La canciller federal, Angela Merkel, insistió hoy en la necesidad de lograr un reparto equitativo de refugiados entre los diferentes países de la Unión Europeo y dejó en claro que asumió personalmente el manejo de esa crisis en Alemania.

Calificó la crisis de los refugiados en Alemania como una tarea nacional y en el plano europeo, que todos los países de la Unión deben asumir sus responsabilidades respecto a los refugiados.

Alemania habrá recibido al término del 2015 alrededor de 800 mil refugiados, de acuerdo a pronósticos oficiales.

En la tradicional rueda de prensa del verano que cada año ofrece la canciller federal, la crisis migratoria, que en la actualidad afecta a Europa, centró casi toda la atención.

"Lo que está ocurriendo en Europa no es una catástrofe natural pero se están dando situaciones desastrosas. La mayoría de la gente que está llegando sufrió un estado de angustia y de agotamiento ante el cual la mayoría de la gente se derrumbaría", señaló la canciller.

Merkel conminó a todos los países europeos a cumplir con sus compromisos y dijo sin ambages que "si Europa fracasa en esta crisis migratoria, se pondrá en peligro el sistema de valores de la Unión Europea".

Una vez más condenó los ataques perpetrados por neonazis y miembros de la extrema derecha en Alemania e insistió en que en el país europeo no habrá tolerancia contra aquellos que pongan en tela de juicio la dignidad de otras personas.

Durante su comparecencia ante la prensa aprovechó además para hacer un llamado a la ciudadanía del país y para agradecer a todos aquellos que están echando una mano a los refugiados.

"Sobre los racistas y los extremistas de derecha que ataquen a los refugiados caerá todo el peso de la ley. No sigan a quienes convocan esas manifestaciones xenófobas. Manténganse al margen", pidió a los alemanes.

Asimismo, se mostró partidaria de acelerar los trámites de aquellos refugiados que cuentan con perspectivas de permanencia en el país para que pueda integrarse cuanto antes en la sociedad alemana.

"Los procedimientos tienen que ser más rápidos y el Gobierno Federal compartirá los gastos de forma equitativa con los estados federados y los municipios, podemos hacerlo entre todos", recalcó la canciller.

Por otra parte, instó a relajar las normas para ganar agilidad a la hora de dar respuesta a la incesante llegada de inmigrantes y poder facilitar la puesta en marcha de nuevos centros de refugiados.

"La minuciosidad alemana es muy buena pero ahora se necesita una Alemania flexible. Tenemos que acelerar las cosas ahora y anular temporalmente algunos de nuestros requisitos para que los procesos puedan ser más rápidos", señaló Merkel.

En relación al debate abierto en el país sobre si el este de Alemania es más reacio a la acogida de inmigrantes que el oeste, Merkel dijo no querer entrar en un debate que "no llevará a ninguna parte".

"Desde hace 25 años somos un único país y no me voy a pronunciar sobre ningún conflicto entre el este y el oeste", dijo para zanjar la polémica iniciada por varios líderes políticos regionales.