Termas de Diocleciano dedicará exposición a Henry Moore

Recordar a uno de los escultores más destacados del siglo XX es el principal objetivo de la muestra que el Aula Grande de las Termas de Diocleciano en Roma, Italia, dedicará al aristas británico Henry Moore, de quien se cumplen 29 años de su fallecimiento.

La exposición, que abrirá el 24 de septiembre, es organizada por el Tate Gallery, que conserva una buena parte de la obra de Moore, y estará integrada por una selección de esculturas, dibujos y acuarelas, que podrán ser apreciadas hasta el 10 de enero de 2016, informó el portal "www. arte.it".

Henry Spencer Moore nació en Castleford, Yorkshire, el 30 de julio de 1898, y desde muy pequeño expresó su interés por la escultura, aunque para cumplir los deseos de su padre primero se convirtió en maestro de escuela, menciona el sitio web "epdlp.com".

Al empezar la Primera Guerra Mundial (1914-1918) formó parte del XV Regimiento de Londres, pero se envenenó con gases después de un bombardeo en Bélgica y regresó a Inglaterra para su recuperación.

En su país, Moore comenzó sus estudios en la Leeds School of Art y en 1920 viajó a Francia y a Italia, donde admiró las obras de Paul Cézanne (1839-1906), Pablo Picasso (1881-1973), y Amedeo Modigliani (1884-1920), así como la de maestros del Renacimiento como Giotto di Bondone (1267-1337) y Masaccio (1401-1428).

Posteriormente, en 1921, estudió en el Royal College of Art de Londres, lo que le permitió visitar regularmente el Museo Británico.

En esa época, además de las esculturas griegas, Moore se sintió fascinado por las expresiones artísticas no occidentales, como el arte africano, de Oceanía y, en especial, el precolombino.

Tiempo después, en 1933, el artista formó parte del grupo "Unit One", que integraba a pintores, escultores y arquitectos vanguardistas, tales como: Barbara Hepworth (1903-1975), Ben Nicholson (1894-1982), Paul Nash (1889-1946) y el crítico Herbert Read (1893-1968).

En 1946 nació su única hija, Mary, y exhibió una gran retrospectiva de su obra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en Estados Unidos. Durante esta etapa sus dibujos y estudios reflejaron la vida doméstica familiar.

Dos años después, en 1948, la bienal de Venecia le concedió el Premio Internacional de Escultura, el cual consolidó su reputación internacional.

A partir de entonces, Moore recibió encargos para realizar obras públicas, lo que le permitió que el tamaño de sus esculturas aumentara.

El propio artista en 1977 creó una organización sin ánimo de lucro, la Fundación "Henry Moore", con el objetivo claro de acercar las artes visuales al gran público, de acuerdo con el sitio "www.descubrirelarte.es"

Entre sus obras más importantes se encuentran: "Viento norte" (1928), para la sede de las oficinas del Metro de Londres; "Virgen con el Niño" (1949), "Figura reclinada" (1951), para el festival de Bretaña, y "Figura reclinada" (1958) para la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (en inglés UNESCO) en París, Francia.

Henry Moore continuó con su labor creativa hasta la muerte, que le llegó el 31 de agosto de 1986, en Much Hadham, Hertfordshire, Inglaterra.