Regresar a países de origen a refugiados económicos: gobierno alemán

La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, declaró hoy en Berlín que se debe limitar el flujo de refugiados económicos que están llegando a los países de la Unión Europea.

"Para poder estar en condiciones de ayudar a quienes están en una situación de emergencia, debemos decirles a los que no están que no pueden permanecer aquí entre nosotros", apuntó.

El ministro alemán del Interior, Thomas de Maiziere, dijo que Alemania exhortó a la Unión Europea a no perder tiempo en abordar en forma efectiva la crisis de inmigración que registra Europa y gestiona junto con Francia y Reino Unido una conferencia especial para tomar acuerdos en conjunto entre los 28 países que la integran.

De Maiziere se refirió así en una declaración conjunta con sus homólogos de Francia, Bernard Cazeneuve, y de Reino Unido, Theresa May.

Los tres países urgieron a que se acuerde en forma conjunta cuáles son los países de la Unión que deben ser considerados como seguros. Refirieron que en sus países no hay guerras, persecución o conflictos armados, y que por lo tanto los individuos que proceden de esos países y llegan a la Unión Europea con la petición de asilo, deben ser regresados de inmediato a sus países.

Son los llamados "refugiados económicos", que vienen huyendo de la pobreza y de la falta de perspectivas en sus países de origen.

Los ministros del Interior de Alemania, Francia y Reino Unido señalaron asimismo que se deben ampliar los llamados "hotspots" en los países de la Unión que se ubican en el sur del Continente, específicamente en Grecia y en Italia.

Señalaron que en esos dos países se debe identificar la procedencia del individuo que pide asilo y tomar una decisión sobre su destino.

De Maiziere subrayó que Alemania no puede soportar a largo plazo un flujo de 800 mil personas y advirtió que la Unión Europea se debe hacer a la idea de que la llegada de refugiados permanecerá en cifras altas durante un largo tiempo.

Respecto a las especulaciones de que a fines de este año podrían haber llegado a Alemania un millón de refugiados, refirió que el pronóstico es que serán unos 800 mil.

Un buen número de países de la Unión Europea reconocieron que no están dispuestos a aceptar más refugiados en su territorio.

La acusación del primer ministro de Eslovenia, Robert Fico, fue especialmente dura, al reprochar a la Unión Europea que no toma en serio el miedo de los eslovenos y de muchos otros ciudadanos europeos.

Fico calificó a la Unión Europea en cuanto a la crisis de refugiados de un "fracaso absoluto".

En Alemania hubo disturbios a lo largo de la semana principalmente protagonizados por adeptos de la extrema derecha, quienes incendiaron los alojamientos que se preparan para los refugiados que vienen en camino.

En la población de Heidenau, del estado germanoriental de Sajonia, se produjeron esta semana enfrentamientos entre los adeptos a la extrema derecha y quienes están de acuerdo con dar alojamiento en ese pueblo a solicitantes de asilo.

Como reacción, miles de alemanes salieron este fin de semana a las calles a manifestarse en favor de dar acogida a los refugiados y de ser solidarios con ellos.

Los alemanes que salieron a las calles emitieron una señal pacífica en contra de las marchas de extremistas de derecha que no aceptan a los inmigrantes.

El ministro presidente (gobernador) del estado germanoriental de Sajonia Anhalt, Reiner Haseloff, rechazó que se estigmatice al oriente de Alemania como xenófobo y racista, debido a que muchos de los ataques contra alojamientos de refugiados tienen lugar en esa zona del país.

Afirmó que "la gran mayoría de los alemanes orientales es abierta al mundo y solidaria, y que la disposición a prestar ayuda en Sajonia Anhalt es enorme".