Leona Vicario luchó sin cesar por la Independencia de México

Reconocida como una de las autoras de la Independencia de México, al lado de Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón, así como por su arrojo y valentía, Leona Vicario es además considerada la primera periodista del país.

Conocida como "La mujer fuerte de la Independencia", María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, su nombre completo, nació el 10 de abril de 1789; hija de Gaspar Martín Vicario, de origen español, y Camila Fernández, originaria de Toluca.

Contrario a la tradición de la época, sus padres decidieron darle una buena educación, de acuerdo con el sitio "sep.gob.mx". Por ello, además de inteligente, brilló por ser hábil en la pintura e instruida en la política, historia y literatura.

Siendo aún joven, a los 17 años de edad, quedó huérfana, por lo que por disposición de su madre quedó al cuidado de su tío, Agustín Pomposo Fernández (1756-1842), quien se encargó de velar por su bienestar y sus posesiones económicas, que eran cuantiosas.

Al iniciar la Guerra de Independencia, Vicario se unió al bando insurgente, al cual proporcionaba desde la ciudad de México la información de lo que acontecía. Además, ayudó con bienes a la causa libertaria.

Su trabajo como periodista quedó plasmado en los diarios "El Ilustrador Americano", "El Semanario Patriótico Americano" y en "El Federalista". De ellos, lo que publicaba en el primer servía, en clave, para comunicarse con los llamados "rebeldes".

En 1813 contrajo matrimonio con Andrés Quintana Roo (1787-1851), enlace al que su tío Agustín se opuso al inicio por ser el joven de una clase social más baja, pero que se concretó "gracias a su mismo sentimiento e ideología política".

El portal "bicentenario.gob.mx" señala que ese mismo año, la insurgente fue encarcelada por conspiradora, por lo que sus bienes quedaron confiscados y ella llevada al convento de Belén de las Mochas, de donde logró escapar con ayuda de dos correligionarios.

Después de la fuga llegó a Oaxaca, donde se unió a las tropas de José María Morelos y Pavón (1765-1815), padeciendo peligros y penurias.

Leona Vicario y su esposo recibieron en dos ocasiones la oferta de indulto a cambio de abandonar la lucha, pero ninguno aceptó.

En 1817 dio a luz a su primera hija, Genoveva, y su perspectiva cambió, pues al poco tiempo fue apresada junto con la recién nacida.

De nueva cuenta se les ofreció el indulto, con la condición de embarcase rumbo a España. En espera de contar con los recursos necesarios para partir, fueron confinados temporalmente en Toluca.

Posteriormente, el matrimonio se debió establecer definitivamente en el país, donde Andrés Quintana Roo retomó su carrera política. En 1821 nació la segunda hija del matrimonio, María Dolores, y por esa época la familia habitó una casa ubicada en la calle de Cocheras, hoy Brasil, en la capital del país.

Leona Vicario murió el 21 de agosto de 1842. Antes de cumplir 50 escribió en su testamento que estaba sana, pero su cuerpo "resentía la larga lucha, el hambre, el cansancio y la desdicha que había padecido durante los años de guerra", según el sitio "sep.gob.mx".