Jaime Robledo rescata "Episodios Fotográficos de la toma de Zacatecas"

Fruto de una ardua labor que implicó investigación histórica y la experiencia de haber trabajado como fotorreportero, el investigador Jaime Robledo publicó el libro "Episodios Fotográficos de la toma de Zacatecas 1913-1914".

El volumen de 118 páginas, en las que aparecen unas 80 fotografías, fue publicado por Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el gobierno del estado de Zacatecas, el Instituto Cultural de la entidad, la Fototeca y la Fundación Pedro Valtierra.

En entrevista con Notimex, Robledo Martínez, historiador, investigador y encargado del Centro de Documentación de la Fototeca de Zacatecas "Pedro Valtierra", valoró la importancia del volumen como documento histórico que recupera uno de los hechos trascendentes de la Revolución Mexicana.

La publicación está dividida en 12 capítulos, para lo que el autor escribió un texto de 30 cuartillas y seleccionó las imágenes que dan cuenta certeramente del antes, durante y el después del suceso.

El autor, también encargado de la documentación, digitalización y catalogación del acervo, así como de la coordinación de las exposiciones que organiza la fototeca, explicó que el volumen surgió a partir de las celebraciones por el centenario del hecho histórico del título, acontecimiento sucedido el 23 de junio de 1914.

Subrayó que se trató de un suceso histórico de suma importancia porque significó "romper la espina dorsal del régimen porfirista y que daría un nuevo cauce a la Revolución Mexicana": la victoria definitiva.

Durante la charla, en las instalaciones de la Fototeca de Zacatecas, refirió que entonces se pensó únicamente en organizar una exposición conmemorativa, para la cual ya conocía por sus estudios y trabajo las fotografías que se habían tomado en la época, las había visto en diferentes publicaciones y colecciones dispersas.

Sin embargo no presencialmente, por lo que el primer paso fue ubicarlas, como en la Fototeca Nacional, de donde tuvo en sus manos unas 40, o en la colección Federico Sescosse, un historiador local que dejó un acervo importante compuesto por una 50 imágenes, entre otros archivos.

Apuntó que sabía que tenía en sus manos un trabajo de impacto no sólo local sino nacional, por lo que seleccionó unas 60 imágenes, las cuales se exhibieron en la fototeca "Pedro Valtierra" y luego en varios municipios del estado y por el país.

Para su logro total, expuso, investigó tópicos como los fotógrafos que las tomaron, personajes y sitios que aparecen en las mismas, además de los hechos mismos, entre otros asuntos. De todo elaboró fichas técnicas y con datos de las imágenes.

La exposición se montaría en junio de 2014 y para el último tercio de 2013 ya tenía lista la muestra, pero en diciembre de ese año recibió la propuesta de Gustavo Salinas, director del Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde, de organizar un libro para su publicación a la par de la exhibición.

Entonces debió ampliar la investigación, citar más fuentes, etcétera, y debía redactar un texto, del que le pidieron 20 cuartillas pero entregó 30, comentó con cierta picardía.

Además eligió unas 80 imágenes y dividió el trabajo en 12 capítulos, que van desde los antecedentes del hecho, lo ocurrido en la batalla de la toma de Zacatecas por las fuerzas villistas al mando del mismo Centauro del Norte y Felipe Ángeles, y los días siguientes.

El libro fue pensado para especialistas, interesados y público en general, con la idea de que los lectores entendieran "muy bien el proceso, la fotografía y lo que los fotógrafos de ese momento nos quisieron decir a 100 años de distancia" y cómo entenderlo en la actualidad, para lo que utilizó un lenguaje muy ameno, no erudito.

Resaltó que de su trabajo de investigación empezó a ubicar a personajes, caballos o sitios que aparecían en varias imágenes y que nadie antes había notado e interrelacionado, lo que le dio un panorama más claro de las imágenes que se muestran y del hecho. Por todo ello, se dijo satisfecho del resultado.

Aclaró que en Zacatecas hubo dos tomas, una en junio de 1913 y la otra al año siguiente, en la fecha indicada, de ahí el título, por lo que ha habido confusión en trabajos historiográficos. Uno de sus trabajos fue precisar de cuál hecho procedía cada una de las imágenes.

En ese sentido, valoró la importancia de conservar las fotografías tomadas sobre procesos sociales importantes, relevantes históricos, y defendió la importancia que tiene la imagen como documento histórico.

Lo anterior, frente a ideas que tienen algunos especialistas de que la fotografía "miente", puede ser falseada, posada, e incluso truqueada.

Al respecto, aclaró que para darle profesionalismo a su trabajo, en los pies de foto queda claro qué fotografías son tomadas durante los hechos y cuáles son posadas, lo mismo que hace referencia a lugares y personajes que aparecen en varias de ellas y porqué.

Se dijo seguro de que fotógrafos y personajes de la época sabían del valor de la imagen como documento que informaba de algo o de alguien, es decir su importancia histórica, pues la mayoría eran publicadas en los periódicos y revistas de la época.

Por último, comentó que este libro, el cuarto que ha publicado la Fototeca de Zacatecas, ha tenido varias presentaciones, en las que ha recibido comentarios favorables por los especialistas John Mraz, Josefina Macgregor, lo mismo que Graciela Iturbide de la exposición.