Mantiene BCE sin cambios las tasas de interés en zona euro

El bajo nivel de la recuperación económica y de la inflación en los 17 países de la divisa única fueron factores centrales para que el Banco Central Europeo (BCE) dejara sin cambios las tasas de interés, durante la sesión de hoy del Consejo de Gobierno en Frankfurt.

La tasa dirigente, la de operaciones principales de financiación, está en un récord histórico a la baja en 0.50 puntos porcentuales. La tasa de facilidad marginal de crédito se mantuvo en un punto porcentual y la tasa de facilidad de depósito en cero por ciento.

La última vez que el BCE bajó las tasas de interés fue el 8 de mayo pasado.

Las noticias más recientes procedentes de Portugal y de Grecia no son positivas, ya que ambos países tienen problemas con los recortes de gastos y las reformas que tienen que llevar a cabo.

El gobierno de Portugal empezó a desarticularse, mientras que Grecia demanda un nuevo recorte de su deuda. Esas dos noticias provocaron caídas en las bolsas durante la jornada de ayer.

Hay observadores de los mercados financieros que consideran que la crisis en Europa está de regreso, después de un relativo período de calma.

El diario financiero alemán, Handelsblatt, escribió este jueves que los países europeos altamente endeudados parecen haber llegado al límite de lo que pueden aguantar y no quieren seguir aplicando la política de ahorro. Eso provocó nerviosismo en los mercados financieros.

Eso demostraría, según esa corriente de opinión, que la crisis se apaciguó sólo por un momento pero que está ahí y de nuevo se hizo presente.

La perspectiva por el momento es que las tasas de interés en la Unión Monetaria se mantengan sin cambios durante los próximos meses. El Banco Central Europeo considera que en el segundo semestre habrá signos más claros de recuperación en Europa.

Ese es otro factor que apuntala la hipótesis de que las tasas de interés no aumentarán por lo pronto, y que en caso de que cambien lo harán para bajar aún mas.

De acuerdo a estrategia monetaria, las bajas tasas de interés persiguen el objetivo de impulsar las inversiones empresariales y de esa manera incentivar la coyuntura económica.

A pesar de ello, los bancos siguen dando caros los créditos a las empresas, de manera que éstas evitan concertar deudas. Lo mismo ocurre con los créditos de los bancos a los ciudadanos, quienes tampoco se benefician de precio barato del dinero.

Por ese factor observadores de los mercados en Alemania consideran que bajar mas las tasas de interés en Europa no servirá para combatir la crisis porque los bancos siguen dando caro los créditos.