Esperan medidas para impulsar mercado interno en presupuesto 2016

Así como se hicieron ajustes en el gabinete presidencial, sería prudente que en el programa económico para 2016 se dieran a conocer medidas específicas que fortalecieran el mercado interno y el bienestar de los hogares, estimó el Centro de Estudios del Sector Privado (CEESP).

Para el organismo de investigación y análisis del sector privado, en su publicación semanal "Análisis económico ejecutivo", sólo de esa manera se podrá incidir significativamente en los niveles de desigualdad y pobreza.

Lo fundamental debe ser una política económica estratégica basada en la inversión pública, reducción del gasto corriente improductivo y en una verdadera postura fiscal que estimule la creación de empleos, asegura.

Señala que en los últimos meses el entorno económico para México se ha complicado, lo que explica en buena medida el constante ajuste a los pronósticos de crecimiento para el presente y el próximo año.

Apunta que el contexto internacional, como el debilitamiento de la economía china, menores niveles de intercambio comercial y la disminución de los precios de commodities como el petróleo, ha incidido en la actividad económica mundial y afectado posiblemente más a los países emergentes, entre los que se encuentra México.

En su opinión, el tema que posiblemente es el de mayor influencia en el entorno económico mundial es la inevitable normalización de la política monetaria de Estados Unidos, que en buena medida ha redundado en la apreciación del dólar frente a otras monedas.

"Evidentemente el ambiente económico mundial se torna difícil, pero también es probable que algunos de sus efectos sean temporales", considera el organismo.

Destaca que en los últimos días, los indicadores financieros internacionales muestran repuntes importantes: la bolsa de valores de china recuperó poco más de 10 por ciento en dos días, la de Estados Unidos más de 2.0 por ciento y la de México más de 3.0 por ciento.

Además, los precios del petróleo y el tipo de cambio tuvieron una modesta mejora, a lo cual habría que incluir un posible cambio de señales en cuanto al dinamismo de la economía de Estados Unidos.

De acuerdo con la segunda estimación del Departamento de Comercio, la economía estadounidense creció a una tasa anualizada de 3.7 por ciento en el segundo trimestre del año, más de un punto porcentual por arriba de la cifra dada a conocer de manera preliminar, y más de medio punto porcentual superior a lo que anticipaba el mercado.

Sin embargo, subraya, no debe perderse de vista que la debilidad del mercado interno que padece México seguirá siendo un lastre para el crecimiento económico.

Señala que la estrategia de crecimiento planteada por las autoridades se basa en la estabilidad macroeconómica, reservas internacionales y reformas estructurales, pero es importante tener en cuenta que estas son condiciones necesarias, pero no suficientes.

Anticipa que los beneficios en materia de generación de empleos mejor remunerados provenientes de las reformas, podrían darse en el mediano y largo plazos, tal vez no antes de 2024.