América y Cruz Azul llegan como primer duelo en su historia

Es difícil creer en un equipo que arrastra tres derrotas en fila, y es muy fácil respaldar a otro con cuatro victorias consecutivas, pero esos números son lo de menos para la afición de América y Cruz Azul que llegan a este duelo como si fuera el primero en su historia.

Desde sitios lejanos como el oriente del Estado de México o el mismo Ecatepec, se pudo observar a camiones que en su letrero indicaban como destino el metro Pantitlan o Moctezuma, sin embargo, era un "engaño", ya que todos se enfilaban al estadio Azul.

Contrario a lo que siempre sucede, no eran escoltados por policías del Distrito Federal o del Estado de México, lo que generaba un poco de temor en la gente que se los encontró en su andar y que preferían desviar la mirada para evitar algún tipo de contacto que generara una mala palabra o hasta un insulto.

Ya cerca de la casa del cuadro "celeste", la situación era la de cada vez que hay juego aquí, vecinos inconformes, cuida coches que quieren sacar hasta 30 pesos por "vigilar" y eso sí muchos olores de comida que se mezclan para abrir el apetito.

Lo clásico y normal son los puestos de tacos de guisado, quesadillas y diversos antojitos mexicanos, ya si el aficionado venía acompañado por alguna mujer que deseaba conquistar, debía hacer un esfuerzo más grande y pagar un restaurante de cortes argentinos que se encuentra muy cerca, eso para ir ambientando la tarde.

A fin de garantizar la seguridad en las inmediaciones del estadio, un gran número de granaderos se postraron en las calles aledañas para evitar el ingreso con objetos prohibidos, sin embargo permitían el libre acceso a gente con "pinta" de revendedores, que circulaban en motocicleta cuando en teoría estaba cerrado.

Los "amos del mercado negro" por supuesto querían hacer negocio, luego que el ingreso a clases trató mal a su bolsillo, y así lo hicieron, pero no tanto con los locales, sino que ahora la visita fue la víctima que pagó previos que fueron desde los 500 hasta los dos mil pesos para poder entrar al juego.

Y pensar en una quinta victoria en fila ante su acérrimo rival, y de paso darle la estocada que le hace falta al técnico Sergio Bueno.