Bacalar, Pueblo Mágico que impulsa el turismo sustentable

Por sus calles semivacías, grupos pequeños de turistas, en su mayoría extranjeros, recorren los atractivos de Bacalar, cuyo desarrollo turístico va de la mano con la protección al ambiente.

Los pobladores y prestadores de servicios no quieren los grandes complejos turísticos que acaparan a los visitantes en sus espacios todo incluido, porque eso evita que conozcan los hermosos lugares de este Pueblo Mágico, privilegiado por la naturaleza y donde se come riquísimo.

El azul cielo y el turquesa del agua dominan la vegetación invitando al viajero a caminar hacia uno de los muelles del principal atractivo turístico de Bacalar o Bakhalal, que significa en lengua maya: "Lugar cercado de carrizos".

Cenotes a cielo abierto, estromatolitos, manglares y aves son algunos de los tesoros que guarda este sistema lagunar, cuya extensión es de alrededor de 55 kilómetros de largo y hasta 4.5 metros de profundidad y que se comunica con la Bahía de Chetumal por medio del Canal de los Piratas, la Laguna Mariscal, el Estero de Chaac y el Río Hondo.

Los turistas pueden hacer recorridos en kayak y velero; practicar esnorkel y buceo o simplemente sumergirse en estas aguas tranquilas que los revitalizarán, comenta Giovani Cano Álvarez, prestador de servicios turísticos.

Orgulloso de la belleza natural, explica que el Cenote Negro o también conocido como Cenote de la escuela normal, debido a que se ubica a lado del Centro Regional de Educación Normal Javier Rojo Gómez, es el más impresionante de todos, pues se aprecia nítidamente el contraste en la tonalidad de la laguna.

El agua se vuelve oscura debido a la profundidad que tiene el cenote, que se estima hasta en 90 metros, pero hay quienes dicen que puede tener más porque nadie ha llegado al fondo, indica Cano Álvarez.

Asegura que otro atractivo turístico de talla mundial son los estromatolitos, pues aunque en Cuatro Ciénegas, Coahuila; en Alchichica, Puebla y en otros países se pueden encontrar, los de la Laguna de los siete colores constituyen la cadena más extensa del mundo. Además son los más grandes y los únicos que conviven con la vegetación y la fauna.

Los estromatolitos son bacterias que formaron capas de piedra a lo largo de miles de años, así que son el registro más antiguo y primitivo de la Tierra, explica, y a partir de que la Universidad de Wisconsin dio a conocer su importancia, el turismo en Bacalar comienzó a desarrollarse.

Cano Álvarez, quien trabaja para una de las ocho empresas que brindan recorridos en lancha por la laguna, dice que Semana Santa, verano e invierno son las temporadas con más afluencia de visitantes y afirma que para quienes viven del turismo es importante preservar el medio ambiente, por eso intentan que ciertas áreas de la laguna sean protegidas.

Además de ser ideal para los amantes de la naturaleza, la trascendencia de Bacalar recae también en su historia, que une a México y a Belice.

Se cree que Bacalar fue fundado por los mayas itzaés, que eran excelentes navegantes en el año 430 d. C. y que durante la época prehispánica fue un importante puerto de intercambio comercial, refiere el guía cultural, Carlos Antonio Cruz Hernández.

Al llegar los españoles lo llamaron Villa de Salamanca de Bacalar y más tarde se convirtió en escenario de las batallas entre colonizadores y piratas locales, quienes en 1656 quemaron el pueblo, que permaneció deshabitado cien años.

Luego, en 1733 el entonces gobernador de Quintana Roo, Antonio de Figueroa mandó a construir el fuerte de San Felipe, no obstante, éste no sirvió para proteger a Bacalar de los piratas pues cuando se concluyó, la piratería ya había llegado a su fin, comenta el guía de turistas.

El icónico sitio, que alberga el museo del fuerte de San Felipe, tuvo más actividad durante la llamada Guerra de las Castas, de 1847 a 1901, pues cuando los rebeldes mayas se apoderaron del fuerte, intercambiaron armas y otros objetos por maderas preciosas con los ingleses asentados en Belice.

Por todo eso, indica, es imprescindible la visita al museo regional, donde además se encuentra el mural "Defensa del Fuerte de San Felipe Bacalar", del artista plástico Vital Jesús Carmichael Martínez.

Otros puntos turísticos de Bacalar son el Cenote Azul, la Casa Internacional del Escritor, la iglesia de San Joaquín y la Casa de Cultura.