Artesanas de Tabasco plasman estampa de alegría en traje regional

Artesanas de Tabasco plasman colorido y elegancia al traje regional que caracteriza al estado en fiestas y bailables tradicionales, con una estampa de alegría y belleza que portan las mujeres en faldas y blusas adornadas con representativos bordados de punto de lomillo.

Margarita Sánchez Medina, quien tiene 15 años de experiencia en elaborar estas prendas festivas, destacó que "este tipo de bordado en la tira tabasqueña es el único que representa al estado".

Dijo que "no es como en Oaxaca, Chiapas o Veracruz donde en cada región manejan diferentes bordados, aquí el de lomillo nació en la ranchería Arroyo de Nacajuca y es el único que se hace".

Comentó que elabora, junto con otras artesanas, las blusas, faldas, tiras, fajillas y accesorios que conforman el traje regional tabasqueño, en el que cada color tiene un significado y una representación.

Las tiras que dan vida y colorido a las blusas se colocan en la parte superior y son bordadas en punto de lomillo con tulipanes o figuras de aves, incluyendo los colores que representan a las diferentes regiones del estado como son el azul, amarillo, rojo, verde y morado.

Explicó que el color morado es de reciente introducción, pues se añadió al implementarse la región de Los Pantanos, cuando antes sólo se delimitaban en Sierra, Centro, Chontalpa y Los Ríos.

En el nuevo acomodo, afirmó, el rojo aglutina a los municipios de Centro, Nacajuca y Jalpa de Méndez; el amarillo a Cárdenas, Huimanguillo, Cunduacán, Comalcalco y Paraíso; el verde a Tacotalpa, Teapa y Jalapa; el azul a Tenosique, Balancán y Emiliano Zapata, en tanto que el morado a Macuspana, Jonuta y Centla.

Margarita Sánchez detalló que los tipos de traje se clasifican en gala, media gala y tradicional, donde varía principalmente el color de la falda y de los accesorios.

El de gala, precisó, es blusa y falda blanca elaborada con tergal catalán, que lleva listones con los colores de cada región, con peinetas y collares en dorado, así como el moño y rebozo del color de la región a la que corresponda.

El de media gala es falda color azul marina, mientras el tradicional es con falda estampada de flores, ambos con blusa blanca adornada con el listón bordado en la parte superior y accesorios de colores.

"Hemos innovado en la elaboración de fajines, con diseños nuevos como el bordado sobre tela, que es el punto de lomillo, pero que no vaya pegado sino bordado. A raíz de esto, el Instituto de Fomento a las Artesanías implementó desfiles de modas y pasarelas", expuso.

Bordar un fajín que portan las mujeres en el traje, se lleva un tiempo de 10 días con ocho horas de trabajo diario, en general.

"Cuando es un fajín completo de 40 puntos es lo que se tarda; un juego de tira para blusa en tamaño normal de punto 23, nos tardamos unos ocho días por ocho horas diarias", explicó.

La artesana bordadora comentó que también elaboran accesorios como peinetas en materiales como el foami termo formado a base de un broquel de metal y así crear los pétalos, mientras el pistilo se hace con chaquira.

Desde hace 15 años, refirió, un grupo de vecinas de Lomas de Ocuiltzapotlán, Centro, sobre el kilómetro 15 de la carretera Villahermosa-Frontera, aprendieron a bordar en diferentes técnicas, pero principalmente en punto de lomillo.

El traje regional, resaltó, es el motor de la fiesta tabasqueña en la Feria, donde las "embajadoras" lucen los trajes y ahí las bordadoras tienen participación a través de los diseñadores, además de otros festivales y bailables.

"Lo que pedimos es que nos den espacios donde no tengamos que pagar renta por mostrar nuestros productos", señaló.

Subrayó que los trajes son más exhibidos durante las actividades de la Feria anual que se realiza en abril y mayo, así como en algunos bailables folclóricos.

Abundó que la exposición de esta indumentaria se da desde que las 17 jóvenes concursantes por la Flor Tabasco son presentadas en sus trajes de media gala y en los recorridos diarios en el Parque Tabasco, sede de la festividad.

En la edición Tabasco "La mejor tierra que el sol alumbra", se señala que el uso del traje regional se remonta al siglo XIX en los bailes populares en barrios de San Juan Bautista -hoy Villahermosa-.

Apunta que de acuerdo a investigaciones de la maestra Rosa del Carmen Dehesa Rosado, el auténtico traje regional femenino de Tabasco es de falda larga estampada con flores en brillantes colores, con blusa en tira bordada en punto de lomillo de colores alegres y variados con dibujos de flores o animales.

En este contexto, para la bordadora artesanal, Margarita Sánchez, el uso de las blusas con tiras bordadas es la pieza más demandada por las mujeres cuando desean asistir a festividades, pues combina con otros tipos de faldas o pantalones, pero es con la falda larga como las féminas logran el lucimiento ideal.