Muere uno de los últimos sobrevivientes del Gran Escape de 1944

Uno de los dos últimos supervivientes de la fuga de prisión más famosa de la Segunda Guerra Mundial, conocida como el Gran Escape, falleció a los 101 años de edad en un hospital de la ciudad australiana de Perth.

El australiano Paul Royle fue uno de los más de 70 hombres que lograron escapar -a través de un túnel subterráneo- de un campo de concentración establecido por la Alemania nazi en Polonia, llamado Stalag Luft III, en marzo de 1944.

Años después, en 1963, esa audaz fuga quedó inmortalizada en la película The Great Escape, protagonizada por el actor estadunidense Steve McQueen.

El deceso de Royle tuvo lugar el pasado domingo, aunque la prensa australiana lo dio a conocer hasta este viernes, precisando que el exteniente de vuelo de las fuerzas aéreas aliadas murió después de haber sido sometido a una cirugía por una fractura de cadera.

Gordon Royle, hijo del antiguo militar, declaró a la cadena australiana de noticias ABC que su padre resultó herido al caer en el centro de cuidados a personas mayores donde vivía en la villa de Hollywood, en Nedlands, un suburbio de Perth.

"Era un hombre notable, papá siguió viviendo su vida al máximo. Fue una caída que lo mató al final", sostuvo y agregó que un servicio conmemorativo se celebrará la próxima semana en el cementerio Karrakatta.

Un total de 76 hombres escaparon de la prisión alemana una noche fría de marzo de 1944, tras haber excavado un túnel a 10 metros de profundidad.

De ellos, tres prisioneros alcanzaron la libertad, mientras que el resto fueron recapturados rápidamente y 50 murieron ejecutados por órdenes del propio Adolfo Hitler. Royle fue uno de los presos afortunados que fue detenido pero sobrevivió.

Tras la muerte del exteniente, sólo sobrevive uno de los tres soldados que logró la libertad, el británico Dick Churchill, de 94 años de edad.