Frenético auge de la construcción transforma el paisaje de Nueva York

Un frenético auge en el sector de la construcción está modificando de manera acelerada los rascacielos de Nueva York, que en conjunto son uno de los paisajes urbanos más icónicos del mundo y en poco más de un lustro estará totalmente transformado.

La fiebre de la construcción de elevados edificios sucede en el condado de Brooklyn y, principalmente, en Manhattan, donde desde diversos puntos se pueden observar numerosas torres grúas dedicadas a la erección de rascacielos que se convertirán en algunos de los más altos del país.

Tan sólo alrededor del complejo de edificios del World Trade Center se pueden observar al menos cuatro edificaciones en construcción. Asimismo en la zona media de Manhattan, alrededor del Central Park, la acelerada actividad es palpable.

El nuevo contorno de los rascacielos de la ciudad inició al completarse en noviembre pasado el World Trade Center Uno, y los subsecuentes edificios creados en ese mismo complejo en sustitución de las célebres Torres Gemelas derribadas en los ataques terroristas de 2001.

Los rascacielos del World Trade Center, cuya construcción sufrió retrasos por la recesión de 2008, dio inicio a lo que parece ser una competencia por alcanzar el cielo y que, según la firma de bienes raíces CityRealty, transformará de manera dramática el paisaje neoyorquino para 2021.

Para los próximos años está programada la construcción de una docena de torres altísimas, al menos tres de las cuales son prácticamente de igual tamaño que el World Trade Center Uno, considerado el rascacielos más elevado de Estados Unidos, de 541 metros.

La primera, 432 Park, es catalogada como el edificio de residencias más alto del hemisferio occidental. El edificio será inaugurado en los próximos meses, y ya se han comenzado a vender algunos de sus departamentos, los más caros de los cuales se ofertan en 100 millones de dólares.

El 432 Park es una esbelta torre que se puede vislumbrar desde prácticamente todos los puntos de Manhattan, desde varias zonas de los condados de Queens, Brooklyn y el Bronx, incluso desde el vecino estado de Nueva Jersey.

Otros altísimos rascacielos residenciales, planeados para ser completados entre 2016 y 2021, son la Torre Nordstrom, el Vanderbilt Uno, el 53W53 y el 520 Park, que ofrece lo que podría ser el departamento más caro en la historia de Nueva York: un triple penthouse de 130 millones de dólares.

El auge en la construcción se refleja en las propias cifras oficiales de la ciudad. Los desarrolladores de edificios residenciales lograron permisos para erigir 42 mil nuevas unidades en Nueva York tan sólo en los primeros seis meses de 2015, lo que supera el número relativo a 2014.

Asimismo la cifra de permisos emitidos para construir viviendas tan sólo en junio de este año es similar al de todo 2013.

De acuerdo con la revista The Economist, uno de los factores principales de la fiebre de la construcción en Nueva York son los cuantiosos recursos que inyectan al mercado de los bienes raíces local los inversionistas internacionales.

Inversionistas de China, Rusia y Brasil, así como de otros países en desarrollo, consideran como una inversión segura la adquisición de una propiedad de Nueva York.

Las estadísticas muestran de hecho que, en términos de rentabilidad, las propiedades en Nueva York son prácticamente una garantía.

Los precios de las viviendas en Nueva York se encuentran actualmente en su máximo nivel histórico, con un promedio de 1.7 millones de dólares.

Asimismo la venta de viviendas de 10 millones de dólares o más se ha duplicado este año respecto de sus niveles de 2009, de acuerdo con el Departamento de Finanzas de la ciudad de Nueva York.

La mala noticia es para las familias de clase media y de escasos recursos de Nueva York, que para encontrar una vivienda de precios accesibles deben alejarse cada vez más del centro de la ciudad.