Buscan mejorar calidad de vida en ciudades con nuevo modelo

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) participó en el nuevo Modelo de Intervención Sociourbana, con el cual se busca mejorar la calidad de vida en las ciudades y prevenir la violencia y la delincuencia.

La dependencia informó que colaboró en el diseño y pilotaje de este modelo en la comunidad de La Campana, en Monterrey, Nuevo León, y espera que luego de ser evaluado se implemente a nivel nacional.

Durante el Seminario Internacional sobre Pobreza Urbana celebrado en la Universidad Autónoma de Nuevo León, expuso que el objetivo del modelo es mejorar las condiciones físicas y sociales de barrios que presentan una concentración de pobreza, precariedad de las viviendas y el entorno, entre otros.

En un comunicado subrayó que el modelo forma parte del trabajo realizado por la Comisión Intersecretarial para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia y el Comité Técnico integrado por la Sedatu y las secretarías de Gobernación (Segob) y Desarrollo Social (Sedesol).

En el acto, el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Sedatu, Alejandro Nieto Enríquez, destacó la necesidad de incorporar un enfoque territorial a las políticas de combate a la pobreza.

Asimismo, propuso utilizar el modelo de lectura funcional del territorio para detonar el desarrollo regional del país, identificando aquellas ciudades que son estratégicas por su fuerte vinculación con localidades más pequeñas e incluso rurales.

Asimismo, reconoció que la disparidad económica y social que se expresa entre las regiones de México, hacen necesario el diseño de estrategias diferenciadas para atender los principales retos y aprovechar las oportunidades de cada región.

En el evento también participaron el subsecretario de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de la Sedesol, Juan Carlos Lastiri, y la encargada de la subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Segob, Eunice Rendón.

El proyecto se enmarca en los acuerdos firmados en noviembre de 2014 entre el Banco Mundial y el Gobierno de la República, para la implantación del Sistema de Protección Social de México, cuyo objetivo es desarrollar nuevas tecnologías y políticas que permitan una mejor planificación de las intervenciones sociales y productivas.