Reto de labor universitaria, dar continuidad a desarrollo humano

Entre los grandes retos de la labor universitaria está dar continuidad al fortalecimiento del desarrollo humano y la promoción y protección de la vida en todo sus niveles, pero también abrirse a otras instancias que persigan los mismos objetivos.

Al participar en el III Foro Regional América Latina y el Caribe "Responsabilidad Social Territorial", auspiciado por la Unesco, el rector de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), José de Jesús Williams, afirmó que las universidades han sido desde su origen, "instituciones creadas en torno al cultivo del pensamiento crítico".

Insistió en que el conocimiento científico y las capacidades técnicas son propias de las universidades, pero estas deben tener un enfoque integrador que tome en cuenta al mismo tiempo también los altos niveles de complejidad y muchas veces de dificultad que experimenta la labor universitaria en la época actual.

En este sentido, dijo que las casas de estudio, "han sido aliadas de las iniciativas gubernamentales y comunitarias que se inclinen al bien común y a la calidad de vida de las personas, poniendo para ello todo el potencial del saber humano".

La labor universitaria, dijo, "trata de avanzar en una línea de pensamiento en la que se busque no sólo caminar en los planes y proyectos de las universidades, sino principalmente el sentido mismo de la labor universitaria en las sociedades contemporáneas".

Sentido que sin duda "está vinculado a la calidad de las instituciones universitarias, pero al mismo tiempo a la calidad de las relaciones que ellas establecen con el conjunto de actores de la sociedad, prevista a la creación de valor compartido".

Afirmó que por ello, para instancias como la UADY, una institución autónoma de educación, busca ser de la innovación creadora en el terreno del pensamiento; garantizar su pertinencia social con relación a la comunidad y la responsabilidad social, en el territorio del que forma parte.

Puntualizó que la universidad puede ser hoy, como lo ha sido en sus orígenes, el lugar donde el pensamiento se hace cargo de la vida, en especial de la vida humana, en lo relativo a su entendimiento y comprensión, apoyándose en el conocimiento y en la valoración y el cuidado en lo que respecta y éticos.

Además, como comunidad de personas, la universidad está llamada a ser hoy más que nunca, mucho más que un conjunto de individuos competitivos, científicamente expertos, pero humanamente inexpertos, pero peor aún, indiferentes o incapaces de trabajar en equipo por objetivos universitarios y sociales comunes, apuntó.

"Le corresponde ser una comunidad de personas altamente preparadas científica y humanamente, reunidos en torno de la conciencia y práctica de valores éticos, compartido en el marco de relaciones de respeto y capaces de convertirse en agentes de transformación de la sociedad". apuntó.