Denuncia Morsi golpe de Estado militar en Egipto

Mohamed Morsi, quien rechazó un ultimátum castrense para renunciar a la presidencia de Egipto y fue revocado del cargo por el Ejército, denunció hoy el golpe de Estado militar en su contra, mientras miles de egipcios celebraban su destitución.

El político de 62 años, electo presidente hace un año tras la caída de Hosni Mubarak, reaccionó minutos después de que el comandante de las fuerzas armadas, general Abdel Fattah al-Sisi, anunció la suspensión de la Constitución y desconoció a Morsi como autoridad.

"Por el bien de Egipto, vamos a llamar a lo que está pasando por su verdadero nombre: un golpe de Estado", escribió Morsi en sus cuentas oficiales en las redes sociales Twitter y Facebook, reproducidas por la prensa árabe.

"Las medidas anunciadas representan un golpe de Estado completo, las rechazo categóricamente a nombre de todos los hombres libres de nuestro país", añadió, e instó a sus seguidores, al pueblo en general y a los miembros del ejército a mantener la ley y la Constitución.

Por ahora, se desconoce el paradero del depuesto presidente egipcio, aunque según versiones, permanece en el interior de la sede de gobierno en El Cairo, que esta tarde fue cercada por las fuerzas armadas, sin que se confirme si está bajo arresto.

En un mensaje a la nación transmitido en vivo la noche de este miércoles, Al-Sisi anunció que la Constitución fue suspendida, Morsi relevado del cargo, y dio a conocer la formación de un gobierno interino que prepararía elecciones presidenciales y legislativas.

Precisó que el presidente de la Corte Suprema Constitucional, Adly Mansour, asumirá mañana jueves los poderes de jefe de Estado y que la ceremonia de juramento coincidirá con la expulsión oficial de Morsi.

Tras el anuncio de Al-Sisi, simpatizantes de Morsi reunidos en un suburbio de El Cairo reaccionaron airadamente a las medidas anunciadas por el ejército, algunos rompieron adoquines y arrojaron piedras, por lo que fueron rodeados por las fuerzas de seguridad.

En contraste, en la plaza Tahrir, miles de manifestantes antiMorsi se reunieron para celebrar la destitución coreando frases como "Morsi ya no es mi presidente" y "Derrocamos a un dictador, ahora derrocamos al segundo", al tiempo que agitaban banderas egipcias.

La multitud aplaudía y cantaba bajo un cielo iluminado por fuegos artificiales.