Maratón Internacional CDMX, la joya de Sandalio Sainz de la Maza

Es su máxima creación, es el Maratón Internacional de la Ciudad de México, la fiesta del pueblo, como lo llama Sandalio Sainz de la Maza, el maestro de educación física, el visionario, el servir para la gente y el entusiasta amante del deporte.

Es diciembre de 1982 y Sainz de la Maza llegó a la Dirección General de Promoción Deportiva del Departamento del Distrito Federal y con ello, recuerda, se inició una promoción deportiva más intensa y sin precedentes, que trataba de muchas cosas, entre ellas, atender un problema de salud pública encaminado a fomentar las carreras de calle.

De esa fecha a diciembre de 1988, cuando terminó su administración, desarrolló una infraestructura de 850 módulos deportivos, 21 centros deportivos, las ciudades deportivas Carmen Serdán, la Francisco I. Madero y la también ecológica en la delegación Magdalena Contreras.

Su idea fue organizar macroeventos, sabía que la ciudad de Boston cuenta con uno de los maratones más antiguos del mundo, y Nueva York también contaba con el suyo, mientras en la capital del país había el maratón Benito Juárez, el de Coyoacán y Peñafiel en medio del desorden organizativo, en fechas diferentes, seguridad lánguida e incumplimiento en los premios.

Inició la organización con el apoyo del Jefe del Departamento del Distrito Federal (DDF), Ramón Aguirre Velázquez, quien lo nombró en el puesto, de los jefes delegaciones por donde pasó la ruta, entre ellos Kena Moreno (Benito Juárez) y Julieta Mendívil (Iztacalco).

También de José Narro Robles, entonces Director General de Servicios Médico del DDF, el general Ramón Mota, encargado de seguridad, y de César Moreno, presidente de la Federación Mexicana de Atletismo (FMA) y miembro de la Federación Internacional de este deporte, y de más personajes.

El 25 de septiembre de 1983 nació el Maratón de la Ciudad de México con el banderazo de salida, bien avalado, medido y con el ideal de formar parte de las efemérides de la capital del país.

Este bebé creció vertiginosamente en número de participantes y en interés de la ciudadanía que se desbordaba por las calles de la ruta, la violinista y artista Olga Breeskin también tomó una salida y corrió varios kilómetros.

El fundador del Maratón de Nueva York, Fred Lebow, asistió a atestiguar, los pintores José Luis Cuevas y Martha Chapa, entre otros, participaron en la realización del poster, y el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez presidió el comité de elección del logotipo.

Con el patrocinio de Aeroméxico y Mexicana de Aviación, Sainz de la Maza obtuvo boletos para traer corredores de otros países con marcas establecidas por la FMA para darle carácter internacional, y también para que vinieran a competir y no a pasear.

Posee un video realizado por los hermanos Bilbatua que se transmitió en los cines y plasma 84 kilómetros, 42 de un lado y 42 del otro sobre la ruta, llenos de personas que gritan, aplauden e impulsan a los competidores.

Por eso, recuerda, le puso el Maratón de la Ciudad de México, la fiesta del pueblo, un evento sin parangón, su palabra favorita para maximizar la competencia que en 1986 logró el récord Guinness de 31 mil participantes, para ser ese año el de mayor registro en el mundo.

En 1985 se fechó para correrse el 22 de septiembre y para ello ya estaban participantes chinos y rusos, entre otros, pero tres días antes se registró el histórico sismo del día 19 y el maratón se suspendió, pasaron los días y el presidente Miguel de la Madrid, vía el regente, le mandó el mensaje claro: Realiza el maratón.

Se entrevistó con ambos, el maratón debía exhibir al mundo que México estaba en pie y en menos de tres meses lo reorganizó y el 8 de diciembre, en la recta del Autódromo Hermanos Rodríguez miles de participantes entonaron el himno nacional y el grito de "Viva México" se escuchó como un estruendo y entonces lloró por el momento emotivo y emocionante.

Recuerda que el teléfono celular llegó a México en 1989, la tecnología de computación era muy incipiente, el chip de control no existía y por ello se hizo un esfuerzo casi manual, impresionante, y para registrar 30 mil personas en la carrera fue un trabajo de meses.

Ve que hasta la fecha el maratón cumple con el objetivo para el cual fue creado, atender un tema de salud, porque quien lo corre es un ejemplo para su comunidad, para su familia, para sus hijos.

Analiza que jugar una cascarita de futbol, de baloncesto o frontenis, todos lo podemos hacer, pero correr un maratón se necesita una gran preparación física y mental, y emocionado dice que un cuate con resaca no lo puede correr y una persona que fuma constantemente tampoco lo puede hacer.

Como servidor público e individuo expresa que "es nuestra obligación el crear, inventar, el innovar. El hombre siempre debe hacer cosas nuevas" y en su fructífera trayectoria se emociona al decir que "es mi joya" el Maratón Internacional de la Ciudad de México.