Propone diputada programa del sector salud para atender Parkinson

La diputada Adriana Fuentes Téllez propuso que las instituciones del Sistema Nacional de Salud pongan en marcha un programa para prevenir e investigar el mal de Parkinson, cuya cifra de enfermos podría duplicarse a nivel mundial para el año 2030.

En un punto de acuerdo que presentó ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, abundó que dicho programa deberá acompañarse de protocolos para rehabilitar a quienes padecen esta enfermedad degenerativa del sistema nervioso central.

Al señalar que este es un problema de salud pública, informó que en México afecta actualmente a entre 4.1 y 4.6 millones de personas mayores de 50 años y se calcula que en tres lustros esta cifra se duplique.

A nivel mundial, se presentan entre 150 y 200 casos por cien mil habitantes por año debido al aumento en la tasa de sobrevida, repercutiendo en un incremento de las enfermedades degenerativas vinculadas al envejecimiento.

Argumentó que este padecimiento ocupa el tercer lugar en frecuencia dentro de las enfermedades neurológicas, y entre los síntomas está la aparición de un espasmo breve, constante e incontrolable en las manos y brazos, manifestándose como una desregulación en el control del movimiento.

La enfermedad de Parkinson, abundó, degenera el sistema nervioso central y se caracteriza por una pérdida neuronal que ocasiona disminución en la disponibilidad cerebral del neurotransmisor llamado dopamina, entre otros.

En el documento suscrito por el priista, Jesús Valdés Palazuelos, se indica que en la actualidad el Instituto Politécnico Nacional ha desarrollado un sistema informático que mediante memorias asociativas y el análisis de la voz, permite diagnosticar la enfermedad de Parkinson desde su etapa inicial.

Se explica que como en otros padecimientos crónicos, el tratamiento de la enfermedad de Parkinson debe ser continuo y esencialmente consiste en la administración de medicamentos específicos y en la rehabilitación física.

El beneficio para la mayor parte de los pacientes consiste en la mejoría de los síntomas y la capacidad de mantener una actividad física adecuada.

Dicha enfermedad suele comenzar entre los 50 y 65 años de edad, aunque existe un número reducido de casos antes de los 40 años y se le denomina Parkinson juvenil. Puede presentarse tanto en hombres como en mujeres y en todas las razas.