Celebran funerales de "capo" italiano al estilo de "El Padrino"

Con pétalos de rosa lanzados desde helicópteros, la música del filme "El Padrino" y una carroza tirada por seis caballos que portaba el féretro de Vittorio Casamonica fueron celebrados hoy los funerales de este jefe de la mafia de Roma.

Las exequias, a las que acudieron cientos de personas a la iglesia de San Giovanni Bosco en Roma, reflejaron el estilo "kitsch" que Casamonica, muerto a los 65 años por causas naturales, tuvo mientras vivió.

Líder de una comunidad gitana, el "capo" estuvo involucrado en algunos de los casos judiciales más famosos de Roma, como el de la "banda de la Magliana", un grupo delictivo que entre los años 70 y 80 sembró el terror, con secuestros, robos, tráfico de drogas y presuntamente vinculado con los servicios secretos.

Su nombre también figuró en el caso de "Mafia Capital", una organización criminal enquistada en la sede del gobierno local, cuya existencia fue destapada en 2014 y que controlaba las adjudicaciones de contratos y obras públicas y desviaba recursos.

Pero la red dirigida por Casamonica se extendió fuera de Roma a través del tráfico de droga, extorsiones y la usura.

En 2004, una investigación de la Dirección Antimafia reveló que esa red lavaba dinero con métodos de alta finanza fuera del país, en especial en el principado de Mónaco.

En 2010, Casamonica fue fotografiado en una cena al lado de exponentes políticos de derecha e izquierda, entre ellos el entonces alcalde, Gianni Alemanno, involucrado en el caso de "Mafia Capital".

El clan del "capo" fue, sin embargo, golpeado por las indagaciones judiciales, que le confiscaron decenas de millones de euros en bienes de procedencia ilícita y detuvieron a algunos de sus cómplices.

Casamonica tuvo este jueves unos funerales con enormes carteles en los que su fotografía aparecía al lado de la frase "Rey de Roma", Rolls Royce y helicópteros que lanzaban flores, una banda que entonaba el tema de "El Padrino", y seis caballos con penachos que portaban el féretro.

"Conquistaste Roma, ahora conquistarás el paraíso", decía otra cartel exhibido afuera de la iglesia, a donde se dieron cita cientos de personas, muchas vestidas de riguroso luto pese al calor, para dar el último adiós al "capo".

Giancarlo Maniere, sacerdote de la iglesia de San Giovanni Bosco, se declaró "sorprendido" al saber que celebró las exequias de un mafioso.

"No sabía de quien se trataba, solamente me pidieron celebrar el rito y de cualquier manera dentro del templo todos se comportaron de manera impecable", dijo.