Rechaza Chile "situación a la que fue expuesto Evo Morales"

El gobierno de Chile rechazó hoy "la situación a la que fue expuesto" el mandatario boliviano Evo Morales, luego que diversos países europeos no permitieron que su avión cruzara su espacio aéreo cuando retornaba desde Rusia.

En una breve declaración de dos párrafos, el gobierno del presidente Sebastián Piñera lamentó "la situación a la que fue expuesto" Morales, quien regresaba a Bolivia después de haber participado en Moscú en el II Foro de Países Exportadores de Gas.

Piñera advirtió, además, que el incidente "confirma la necesidad de que ante situaciones como ésta, se respeten las normas del derecho internacional y el trato que se le debe a la aeronave de un jefe de Estado".

"Sin perjuicio de que Chile respalda y participa en la emisión de una declaración de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) al respecto, nuestro país hace un llamado a aclarar lo ocurrido", añadió el gobierno chileno en su comunicado.

Hasta el momento, la Presidencia chilena no se ha pronunciado sobre la eventual participación de Piñera en la cumbre extraordinaria de la Unasur que fue convocada para este jueves en Cochabamba, Bolivia, con el fin de examinar la situación y solidarizarse con Morales.

El secretario general de la Unasur, el venezolano Alí Rodríguez, confirmó la próxima cita presidencial del bloque para analizar la situación.

Italia, Francia, España y Portugal prohibieron la víspera al avión presidencial boliviano sobrevolar sus territorios cuando cubría la ruta Moscú-La Paz, aunque Madrid negó después haber dispuesto esa medida.

El avión de Morales finalmente salió de Viena, tras estar retenido más de 13 horas en el aeropuerto de esa ciudad austriaca, y se espera que arribe la noche de este miércoles a La Paz.

La negativa se habría debido a la supuesta presencia en la aeronave del ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Edward Snowden, quien es solicitado en extradición por Estados Unidos bajo la acusación de filtrar información sobre sus sistemas de vigilancia.

La Unasur calificó de "indignante" el caso y pidió "no dejarlo correr como si fuera un hecho normal, pues sería una forma de aceptar el ejercicio imperial pasivamente en países que derramaron mucha sangre para lograr su independencia".