El gobierno "no se quedará quieto" ante bloqueos: Dilma Rousseff

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, advirtió hoy que su gobierno "no se quedará quieto" ante los bloqueos carreteros que protagoniza el Movimiento Unión Brasil Camionero (MUBC), en huelga desde el lunes pasado.

En declaraciones divulgadas por el portal electrónico brasileño Folha, Rousseff aseguró además que su administración no negociará con manifestantes que promueven "este tipo de procesos disruptivos del orden".

En al menos nueve estados de Brasil, los camioneros agremiados en el MUBC protagonizan protestas con bloqueos de rutas, en el marco de un paro de cuatro días convocado para exigir subsidios al diésel y la eliminación de los peajes a los choferes, entre otras demandas.

Folha informó que al menos 15 carreteras continuaban este miércoles bloqueadas por los camioneros en los estados de Bahia, Espírito Santo, Mato Grosso, Paraná, Rio Grande do Sul y Santa Catarina.

"En nuestra bandera está escrito 'Orden y Progreso'. Estoy hablando de progreso, que es la construcción de infraestructura. Pero yo también quería hablar de orden: es fundamental en el país que las calles no sean interrumpidas", dijo Rousseff.

En un acto oficial en el Palacio de Planalto, la jefa de Estado advirtió: "mi gobierno no se quedará quieto ante procesos de interrupción de las carreteras" por parte de los manifestantes.

"No tengan dudas, el gobierno no negocia eso. No concordamos con procesos que lleven a cualquier turbulencia en las actividades productivas y en la vida de las personas", enfatizó la presidenta brasileña.

Sostuvo, además, que no ve relación entre las multitudinarias manifestaciones sociales que se han realizado en el país en las últimas semanas, con los bloqueos que protagonizan los afiliados al MUBC.

"Una cosa son las manifestaciones pacíficas, que mucho engrandecen al país, y otra cosa completamente diferente es creer que el país puede vivir sin normalidad y estabilidad", sentenció Rousseff.

La mandataria agregó que "cierto tipo de procesos son perturbadores del orden imperante. Y Brasil necesita de orden tanto para su democracia, como para su economía y para la vida de cada uno de los brasileños y brasileñas".

La víspera, el ministro dos Transportes, César Borges, aclaró que las demandas de los camioneros del transporte de carga son "imposible de ser atendidas".