Comienzan a condenar corrupción del gobierno de Menem en Argentina

La corrupción que imperó durante el gobierno del ex presidente de Argentina, Carlos Menem, (1989-1999) comenzó a ser castigada por una justicia que ya condenó al ex mandatario y a algunos de sus funcionarios más emblemáticos.

El 16 de junio, un tribunal condenó a Menem a siete años de prisión por el millonario contrabando de armas a Croacia y Ecuador que cometió durante su mandato, pese a que había una prohibición de Naciones Unidas de vender armamento a esos países.

De esta manera, Menem se convirtió a sus 74 años en el primer presidente democrático de la historia argentina en ser procesado y encontrado culpable de algún delito.

Gracias a su avanzada edad, el ex presidente no pisará la cárcel, ya que las leyes argentinas otorgan el beneficio de la prisión domiciliaria a los mayores de 70 años, además de que falta que la Corte Suprema revise la sentencia en su contra.

Sin embargo, la condena social hacia Menem ya es irreversible, puesto que su decenio de gobierno será recordado por la frivolidad y los múltiples casos de corrupción en los que estuvieron envueltos tanto él como sus funcionarios.

Por ejemplo, en el caso del contrabando de armas también fue condenado, pero a una pena menor de cinco años de prisión, su ex ministro de Defensa, Oscar Camilión.

Apenas una semana después de que el tribunal diera a conocer su veredicto, la ex ministra menemista, María Julia Alsogaray fue condenada a tres años de prisión por enriquecimiento ilícito.

Alsogaray, proveniente de una de las familias de mayor abolengo de Argentina, no pudo comprobar ante el tribunal cómo pudo aumentar su patrimonio en 2.5 millones de dólares durante los años que ejerció como funcionaria.

La mujer fue la funcionaria consentida del menemismo, ya que a principios de 1990 privatizó, en tiempo récord y mediante sobornos, las empresas estatales Entel (teléfonos) y Somisa (siderúrgica).

Como premio por su exitosa gestión privatizadora, Menem la nombró ministra de Recursos Naturales, cargo que no le impidió mostrar su colección de abrigos de piel, con alguno de los cuales posó semidesnuda para una revista.

A la lista de ex funcionarios menemistas con cuentas con la justicia se sumó la semana pasada Alberto Kohan, quien fuera ministro de Salud y luego secretario general de la Presidencia, o sea mano derecha de Menem.

El juicio en su contra es por el delito de enriquecimiento ilícito, ya que no ha podido justificar el acelerado incremento de su fortuna mientras ejerció cargos públicos.