Margit Frenk evoca su salida de Alemania y su inicio en las letras

"¿Por qué salimos de Alemania? Por el antisemitismo", respondió Margit Frenk (Hamburgo, 1925), hispanista, folklorista e investigadora de la lengua española, quien será objeto de un homenaje por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el próximo martes en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas.

"Alemania no era un país querido por nosotros", afirmó. México es su país, a donde llegó cuando apenas tenía cuatro años de edad acompañada por sus padres y un hermano. De esta nación sí recuerda las más variadas y extrañas canciones populares, según dijo la investigadora apasionada del arte y la cultura mexicana.

Con el paso del tiempo, Frenk reunió en cinco tomos todo ese material bajo el nombre de "Cancionero folklórico de México", una obra con varias reediciones. Ese es uno de los trabajos por los que es reconocida; toda la lírica, en parte de origen medieval, que surgió y se puso por escrito a partir de fines del siglo XV al XVII, ha sido estudiada por ella.

Actualmente, Margit Frenk es una autoridad en el mundo de la lírica popular hispánica por haber logrado que ahora estos estudios sean reconocidos como un género que ya forma parte de las academias y de los capítulos de historia de la literatura. "Había que desenterrar esa poesía que dispersa en libros de los siglos XVI y XVII", dijo.

Explicó que a eso se dedicó durante muchos años. "Cada vez que podía ir a España iba a la Biblioteca Nacional y revisaba libros de poesía, teatro, novelas y tratados. Fui hallando cancioncitas que fui clasificando", añadió quien realizó su tesis de licenciatura en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), bajo el título de "La lírica popular en los siglos de oro".

"Esa tesis la hice yo sola. En esa época los maestros casi no asesoraban a los alumnos. "Yo quería estudiar filosofía y psicología, carreras que iban de la mano en ese tiempo", sin embargo, resultó que su economía no era tan buena y, además, su única probabilidad de trabajo al egresar sería dando clases en secundaria. "Así, la carrera obvia era Letras".

Al trabajar sobre esa tesis, a Margit Frenk se le abrió un campo de estudio que le fascinó y determinó su futuro. "Descubrí que lo que yo quería era investigar. Descubrí el placer de la investigación. Fue darme cuenta qué bonito es ser investigadora. Dije: 'Eso es lo que quiero ser, quiero ser investigadora de literatura'", recordó más adelante.

La lectura de los románticos alemanes significó mucho en su vida. Encontró en ellos el inicio de su interés por la lírica antigua. "A muchos de ellos les gustaban las canciones populares. Creo que eso debe haber influido en mi gusto, pues desde joven yo cantaba canciones populares de México y de España; las aprendía de libros, no porque las oyera".

Margit Frenk ha ocupado diversos cargos académicos y condecorada varias veces. Fue presidente de la Asociación Internacional de Hispanistas, miembro correspondiente de la British Academy, miembro honorario del Institute of Romance Studies de la Universidad de Londres, y miembro correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua.

También miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua e investigadora emérita en El Colegio de México. Tiene doctorados Honoris Causa de la Sorbonne Nouvelle, París III y de la Universidad de Sevilla. En México ha recibido el Premio Universidad Nacional, el Premio Nacional de Ciencias y Artes y el Premio Alfonso Reyes.

El estudioso Manuel Alcalá alguna vez la llamó "gran lectora y sabia". Pero ella rechaza ese último adjetivo. ¿Qué le diría a todas esas personas que piensan que usted es una sabia? "Les diría que están muy equivocados; si sabia es dar buenos consejos, entonces sí soy sabia", concluyó con una sonrisa que a sus 90 años, tiene la dulzura de una chica de 15.