Denuncia "Los niños sacrificados" abusos y maltrato a menores

La violencia intrafamiliar, el odio y la venganza son los temas centrales de la puesta en escena "Los niños sacrificados" que anoche inició temporada en la Sala CCB del Centro Cultural del Bosque, en esta ciudad.

Bajo la dirección de Gabriela Lozano y la dramaturgia de Francoise Thyrion, la obra narra la situación de una familia, donde un asesinato destapa una serie de problemas.

El montaje narra la cruda historia de dos hermanos que durante largo tiempo fueron objeto de abuso por parte de su padrastro y que años después se ven envueltos en su asesinato.

La noticia publicada en un periódico de nota roja atrae la atención de una mujer que servirá como enlace entre el espectador y los personajes, al intentar unir las piezas que le permitan entender el por qué de los horrores ocurridos dentro de esta familia.

Abordada a manera de documental, "Los niños sacrificados" se adentra en un espacio atemporal que examina un acontecimiento que marca y define las circunstancias de vida de una persona y conduce por un interrogatorio que arroja información sobre los personajes, su interacción familiar y la versión que cada uno tiene sobre de la muerte del padre.

Un cuarto oscuro, acompañado de solo cinco sillas, es el ambiente que rodea a este montaje fuerte, en el que actúan: Víctor Navarro, Aleyda Gallardo/Elza Jaime, Bricia Orozco y Tania Mayrén.

Para la directora teatral Gabriela Lozano, se trata de una obra cuya historia está desfragmentada en tiempo y espacio, lo que permite a su vez, conocer la trama escénica.

Con un lenguaje altisonante, la historia es narrada por la amiga de la mamá. Ella se entera por el medio del periódico de todo lo que sucedió. La hija de su amiga denuncia de violación, a su hermano y de cómplice a su propia madre.

Sin embargo, la realidad es que el padrastro de ambos niños abusaba de ellos en su propia casa, sin que la madre lo impidiera.

Por el contrario, se trata de una mujer que todo el día veía televisión; aunque la causa de su apatía y de pasar por alto estos abusos era muy sencilla: la madre no quería que el padrastro la abandonara y para conseguirlo, no decía nada.

Se trata pues, de una obra con denuncia social que toca fibras sensibles y que invita a la reflexión y análisis de las consecuencias de una situación que no escapa a nuestra realidad.

"Los niños sacrificados" estará en cartelera hasta el próximo 20 de agosto en el recinto situado atrás del Auditorio Nacional.