Requiere México de registro nacional de malformaciones congénitas

Los defectos de nacimiento, las malformaciones congénitas y las anomalías congénitas funcionales son causa de padecimientos crónicos y discapacidad, no sólo en la niñez y adolescencia, sino también en la vida adulta en todos los países del mundo, por lo que se hace necesario contar con un registro nacional de malformaciones congénitas.

Mutchinick Baringoltz, investigador en Ciencias Médicas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán", explicó que en países cuya mortalidad infantil es menor a 20 por cada mil nacidos vivos, las malformaciones congénitas constituyen la segunda causa de morbi-mortalidad infantil.

La existencia de un registro nacional en la materia, del cual se obtuviera el conocimiento de la prevalencia al nacimiento de las distintas malformaciones congénitas, permitiría la elaboración de programas de atención médica inmediata y su tratamiento quirúrgico oportuno.

En un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), consideró que el registro fundamentalmente ayudaría a implementar programas de prevención para ese tipo de defectos al nacimiento que afecta a uno de cada 40 recién nacidos.

El director del programa de Registro y Vigilancia Epidemiológica de Malformaciones Congénitas (Ryvemce), e integrante de la AMC sostuvo que un registro nacional permanente dotaría de información valiosa al sector salud.

Mutchinick Baringoltz es el creador del Ryvemce, el cual se inició en septiembre de 1977 como un proyecto de investigación sobre malformaciones congénitas y de monitoreo de factores de riesgo asociados a esos defectos, el cual continúa hasta la fecha.

A lo largo de su existencia, dicho programa ha logrado la colaboración de 50 hospitales de diversas regiones del país, destacó.

Sin embargo, "si tuviéramos mayor participación a nivel nacional y una política en salud que impulsara esta propuesta, tendríamos más y mejores datos para tomar decisiones de tratamiento, prevención y de posibles variaciones regionales y epidemias de malformaciones congénitas".

Ello beneficiaría tanto a las familias en la planeación familiar como en las diversas instancias de salud pública del país, insistió.

Actualmente, detalló, el Ryvemce cuenta con la participación voluntaria de pediatras y neonatólogos de los diversos hospitales que han participado y continúan haciéndolo.

"Se puede decir que tenemos una muestra considerable de información de lo que pasa en el país en el tema de las malformaciones congénitas", enfatizó.

De enero de 1978 a la fecha, dicho registro cuenta con información de más de un millón 200 mil recién nacidos vivos y nacidos muertos examinados, así como un grupo control del cual se obtiene información similar.

Ello, con información de 42 variables que hacen a la descripción detallada de la malformación, antecedentes reproductivos de la pareja, enfermedades agudas y crónicas durante la gestación, si ha habido otro malformado en la familia, si esa malformación fue igual o no, si ha habido perdidas fetales y de otras variables específicas, puntualizó.